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Hillary Clinton saluda a sus seguidores el sábado 27 de febrero en Columbia (Carolina del Sur)

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La contundente victoria en las primarias en Carolina del Sur fotaleció a Hillary Clinton hacia el "supermartes", al tiempo que Donald Trump alienta nuevas polémicas en el campo republicano.

En cuatro semanas de contienda demócrata, la exsecretaria de Estado ganó la primera batalla decisiva de su campaña, después de una ajustada victoria en Iowa, una bochornosa derrota en New Hampshire, e imponerse por cinco puntos en Nevada ante Sanders.

Clinton, de 68 años, obtuvo 73,5% de los votos en Carolina del Sur contra 26% del senador de Vermont, según cifras casi definitivas, en un estado donde en las primarias de 2008 la también exprimera dama había caído frente a Barack Obama.

"A partir de mañana la campaña se vuelve nacional", dijo Clinton la noche del sábado ante sus seguidores en Columbia, capital de Carolina del Sur. "Vamos a salir a conseguir cada voto, en cada estado. No daremos nada por sentado", señaló.

El electorado negro, que representa más de la mitad de los votantes de las primarias en Carolina del Sur -primer estado sureño en votar en las primarias-, fue clave en el triunfo de Clinton, que cuenta con su apoyo mayoritario.

"Fuimos diezmados, eso fue lo que pasó", reconoció el domingo Sanders en la cadena NBC. "Desde nuestro punto de vista, el resultado fue patético entre los negros de más edad", explicó.

Sólo el 3% de los delegados para la convención de investidura demócrata de julio en Filadelfia, de cara a las presidenciales de noviembre, se adjudicó el sábado.

Pero los 11 estados que votan en el "supermartes" definirán 18% de los delegados demócratas en juego y 24% de los delegados republicanos.

Aunque Sanders domina en Massachusetts y Vermont, varios estados sureños que votarán el martes tienen una composición demográfica similar a la de Carolina del Sur, como Alabama, Georgia y Arkansas, donde el expresidente Bill Clinton, esposo de Hillary, fue gobernador hasta 1992.

- Es solo el comienzo -

La victoria de Clinton el sábado marca un punto de inflexión. Los exit poll en Carolina del Sur muestran que la comunidad negra, que representa el 61% de todos los votantes demócratas en las primarias, respaldó a Clinton con un arrasador 86%, más de los que apoyaron a Obama en 2008.

La candidata ha cortejado asiduamente a los votantes negros, alabando a Obama o prometiendo construir sobre su legado, e incluso visitando iglesias y colegios históricos de esta comunidad.

Sanders, de 74 años y quien se autodenomina un socialista demócrata que quiere impulsar una "revolución política" en Estados Unidos, intentó pasar rápido la página de la derrota. "Algunas veces se gana, algunas veces se pierde", dijo a periodistas el sábado.

Pero advirtió desafiante: "Esta campaña está comenzando. Obtuvimos una victoria decisiva en New Hampshire. Ella logró una victoria decisiva en Carolina del Sur. Ahora es el turno del 'supermartes'".

La mañana del sábado viajó a Texas, donde se dirigió a unos 10.000 simpatizantes, y luego se desplazó a Minesota, dos estados donde el senador de Vermont necesita liderar en las votaciones del martes si quiere mantenerse a flote en la contienda con Clinton.

"Cuando tienes a billonarios y a Wall Street y corporaciones estadounidenses vertiendo cientos y cientos de millones de dólares en un proceso político, eso no es democracia, eso es oligarquía", contraatacó Sanders en un mitin en Rochester, Minesota, en alusión al financiamiento de la campaña de su rival.

- Batalla republicana -

Trump llegará como favorito al "supermartes". En las últimas 24 horas recibió el espaldarazo de dos gobernadores, Chris Christie de Nueva Jersey y Paul LePage de Maine, y de la exgobernadora de Arizona Jan Brewer.

"Van a tener un gran problema conmigo", advirtió Trump el domingo en CNN aludiendo a los ataques de otros precandidatos republicanos.

"Reunimos un número considerable de gente", afirmó, de ciudadanos "encolerizados por la forma en que este país es dirigido", pero también por "la manera en que es dirigido el Partido republicano", advirtió.

Al mismo tiempo desató nuevas polémicas, luego de retuitear una cita de Benito Mussolini.

También el domingo, se negó a tomar distancia de David Duke, dirigente de extrema derecha y exjefe del Ku Klux Klan, que apoya al magnate.

Presionado para condenar al KKK y a los movimientos que apoyan a los extremistas, Trump explicó que antes debería "informarse" sobre esos grupos.

Esas declaraciones ambiguas fueron criticadas por tres de los otros cuatro precandidatos republicanos, Ted Cruz, Marco Rubio y John Kasich.

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AFP