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Ernesto Samper, secretario de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y expresidente de Colombia (1994-1998) responde a las preguntas de la AFP durante una entrevista en La Habana el 23 de enero de 2016

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Colombia dejará de ser el "país problema" de la región gracias al acuerdo de paz que está cerca de sellar con las FARC y que terminará con un conflicto armado que rebasó fronteras, estima Ernesto Samper, secretario de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).

En una entrevista con la AFP en La Habana, sede de los diálogos entre el Gobierno y la guerrilla colombiana, Samper también pidió dejar a los venezolanos resolver solos sus problemas, tras el nuevo escenario de pugna política que se abrió entre el Gobierno y el Congreso, de mayoría opositora.

El expresidente colombiano (1994-1998) y secretario del bloque de 12 países pidió por último a los Gobiernos aumentar el comercio intrarregional para capear la crisis económica. A continuación, extractos de la entrevista:

- ¿Cómo favorece a la región la paz de Colombia?

Vamos a ser un país normal. En este momento, somos un país atípico, inclusive hemos sido un país problema para la región, exportando dificultades o haciendo de alguna manera, lamentablemente, daño a los países vecinos. Ese solo hecho de que haya un país que recupera su normalidad, en el cual van a operar los canales democráticos, donde tenemos la posibilidad de asegurar la presencia del Estado en zonas tradicionalmente abandonadas (...), asegurarle unas garantías a la oposición que no consiste en que puedan votar, sino en que puedan ejercer el derecho democrático de oponerse (…) Todas esas buenas noticias que resultarían del acuerdo de paz tienen que ser recibidas con beneplácito por la región, porque es un país que entra en una convivencia normal.

- ¿Fue un obstáculo el conflicto colombiano para la integración regional?

En algunos Gobiernos sí, cuando la política era de guerra frontal contra la subversión. Se llegó incluso a pensar en la instalación de bases militares (de Estados Unidos) que fueron consideradas regionalmente como una amenaza. Creo que la posibilidad de ir por un camino de entendimiento y de convivencia en estos diálogos que están ocurriendo en La Habana es la mejor salida y la que más corresponde a lo que son los principios de la región.

- ¿El Gobierno y las FARC deberían también pedir perdón a países fronterizos como Ecuador y Venezuela?

Sí. Esto tiene un valor simbólico que me parecería aceptable, pero también hay que tener en cuenta que estos mismos países, que son los más interesados en que se llegue a un acuerdo porque las fronteras de los países han estado de alguna manera contaminadas por el tema de la violencia colombiana, y no solamente por el lado de la guerrilla, sino también por el lado de los paramilitares; me parece que han estado colaborando y de alguna manera son parte del proceso de paz. Venezuela ha sido un país acompañante del proceso de las FARC aquí (en Cuba). Ecuador de alguna manera ha mostrado su propio interés en ayudar en una salida con el ELN (la segunda guerrilla de Colombia).

- ¿Cómo examina el nuevo escenario de enfrentamiento entre Congreso y Gobierno en Venezuela?

Tenemos una oposición que está ejerciendo las mayorías del poder legislativo. No creo que haya que volver a la situación en que estábamos hace dos meses en que la oposición no tenía canales de expresión, ni canales de acción. Lo que tenemos es una oposición organizada alrededor de la Asamblea Nacional. Me parece que a diferencia de lo que teníamos antes, aquí se abrieron unos espacios institucionales. Este es un tema entre venezolanos, no podemos seguir tratando de sustituir a los venezolanos en su responsabilidades (...) Deberíamos de darle la oportunidad a los venezolanos, a la luz de este nuevo espacio institucional que se ha abierto entre Gobierno y oposición, que sean ellos y no nosotros, los de afuera, los que solucionen los problemas.

- ¿La crisis económica puede restarle impulso a la integración regional?

Sí, o a menos que los mandatarios entiendan que las posibilidades de salir de la crisis están precisamente en la región. Creo que la crisis que estamos viviendo ha sido el resultado infortunado de una combinación de una serie de factores: la disminución de la demanda china, la recesión europea, la desaceleración de Estados Unidos y la caída de los precios de los productos básicos empezando por el petróleo... pero las oportunidades de salir de la crisis no hay que buscarlas por fuera de la región. Hay que buscarlas dentro de la región. Tenemos unos niveles de comercio intrarregional ridículos: del 18 al 20%. Podríamos vendernos muchos más entre nosotros mismos.

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AFP