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La ciudad afgana de Ghazni atacada por los talibanes, el 10 de agosto de 2018

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Los talibanes continuaban el domingo sus combates con el ejército afgano por tercer día consecutivo en Ghazni, en el este de Afganistán, a pesar de la confianza expresada por el gobierno que asegura haber retomado el "control" de esta localidad.

El jefe del estado mayor afgano, el general Sharif Yaftali, afirmó este domingo que "las fuerzas de seguridad tienen la capacidad para defender Ghazni y restablecer la paz y la seguridad en la ciudad".

"Esperamos dar vuelta la situación en dos días", afirmó Sharif Yaftali.

Los "puntos estratégicos" de la ciudad están bajo control gubernamental, dijo el general, lo que se contradecía con las declaraciones de un responsable local.

"La operaciones de limpieza continúan, nuestra prioridad es liberar las vías principales", agregó.

El ejército estadounidense participó de los combates con al menos diez ataques aéreos lanzados este domingo, según un portavoz de esa fuerza armada en Afganistán.

Antes de que comenzara la ofensiva en Ghazni, una delegación de talibanes afganos se había trasladado este mes a Uzbekistán para discutir un proceso de paz y la retirada de las fuerzas extranjeras, informaron este domingo fuentes oficiales.

Por otro lado, el jefe adjunto del Consejo provincial, Amanulá Kamrani, indicó a la AFP que "sólo la comisaría de policía, la oficina del gobernador y algunos edificios públicos en Ghazni se encuentran bajo control del gobierno, el resto de la ciudad está en manos de los talibanes".

"Hay una decena de muertos y heridos, estos intentan curarse en sus casas o en las clínicas", explicó.

- Al borde de crisis humanitaria -

"La situación es caótica y difícil para los habitantes", añadió Kamrani. "Es difícil encontrar comida y agua. Si el gobierno y la OTAN no intervienen, estamos al borde de una catástrofe humanitaria", añadió.

Un ejemplo del pánico que invadió a los habitantes de Ghazni es que la tarifa de un taxi para desplazarse a Kabul antes era de 250 afganis (4 dólares), pero en los últimos tres días el precio subió hasta los 3.500 afganis (50 dólares), según explicó este dirigente local.

Entrevistado por la cadena de televisión local Tolo News, un vecino de Ghazni, Rahmatulá Andar, aseguró que "siguen habiendo intensos combates en la ciudad, todavía no hay electricidad y las conexiones telefónicas están cortadas". Sólo una compañía consiguió mantener su red en funcionamiento, precisó el corresponsal de la AFP en esta zona.

Tras su primera ofensiva, el jueves por la noche, los talibanes aseguraron haber recibido refuerzos de Zabul y Helmand, dos provincias ubicadas más al sur.

El gobierno afgano afirmó el sábado que había retomado el "control" de esta ciudad de 280.000 habitantes, que se encuentra a dos horas de camino de Kabul y en medio del eje principal del país que une Kandahar, en el sur, con la capital afgana.

"Los refuerzos llegaron a Ghazni y los combates continúan en el norte de la ciudad, pero la situación está completamente bajo control", anunció el portavoz del ministerio del Interior, Najeeb Danish. "La ciudad no caerá", aseguró.

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AFP