Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Unos representantes del Gobierno sirio y de grupos rebeldes asisten a la segunda sesión de las conversaciones de paz en Siria, el 16 de febrero de 2017, en Astaná

(afp_tickers)

Un tercer ciclo de conversaciones de paz en Siria comenzó este martes en Astaná sin la presencia de las fuerzas rebeldes, que justificaron su ausencia acusando al Gobierno sirio de no respetar los acuerdos de alto el fuego.

Las conversaciones de Astaná están patrocinadas por Rusia e Irán, aliados del Gobierno sirio, y Turquía, que apoya a las fuerzas rebeldes.

El jefe de la delegación del Gobierno, Bashar al Jaafari, denunció la decisión de los rebeldes de boicotear las conversaciones, pero dijo que su ausencia no impedía que se hicieran avances.

"Estamos dispuestos a garantizar el éxito de Astaná (...) con o sin la participación de las facciones armadas", dijo Al Jaafari.

"Su ausencia en Astaná demuestra la indecencia de su política", agregó Al Jaafari, citado por la agencia siria de prensa oficial SANA.

Este lunes, un portavoz de los rebeldes, Usama Abu Zeid, justificó el boicot de las conversaciones debido a "promesas incumplidas vinculadas al cese de las hostilidades" en Siria.

Por su parte, el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, declaró que espera que se hable en Astaná de la lucha antiterrorista y del intercambio de prisioneros y personas secuestradas.

De Mistura invitó al Gobierno sirio y a los grupos de la oposición a una quinta ronda de negociaciones bajo la égida de la ONU en Ginebra el 23 de marzo.

Las negociaciones "se complican por las diferencias de enfoque que existen entre las partes", dijo por su lado Dimitri Peskov, el portavoz del Kremlin.

En las dos reuniones precedentes celebradas en Astaná, las partes se concentraron en el fortalecimiento de la precaria tregua instaurada en diciembre entre las fuerzas de Bashar al Asad y los grupos rebeldes.

AFP