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El secretario de Estado John Kerry el 7 de diciembre de 2015 en la conferencia del clima de París

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Los negociadores de la conferencia del clima iniciaron con cauto optimismo en sus discusiones para intentar hallar un acuerdo que, en palabras del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, permita alejar al planeta de una "catástrofe".

"La catástrofe climática nos acecha", advirtió Ban al abrir la fase ministerial de las discusiones entre los 195 países que participan en la conferencia de París sobre el clima (COP21). "El mundo espera algo más que medidas a medias", agregó.

Al cierre de la jornada, en una reunión plenaria de los ministros tras horas de negociaciones, la atmósfera era de cauto optimismo.

Los responsables de cuatro grupos de trabajo sobre el borrador de la COP21 (48 páginas en la actualidad) informaron a sus pares de "progresos" y "flexibilidad", aunque queda camino por delante en todos los temas.

El proyecto de acuerdo aborda las responsabilidades diferentes de los países ricos y en desarrollo, la financiación de la lucha contra el calentamiento del planeta y los objetivos a largo plazo.

Asimismo, el borrador recoge la revisión de los compromisos, las ayudas para hacer frente a las pérdidas y daños de los países más vulnerables y el propio carácter jurídico del acuerdo.

En el grupo de trabajo sobre financiación, uno de los temas clave, su copresidente, el canciller de Gabón Emmanuel Issoze-Ngondet, subrayó que hubo "flexibilidad", un hecho "alentador".

"No había percibido tanta tranquilidad ni tantas sonrisas" en negociaciones pasadas, dijo la representante venezolana, Claudia Salerno.

El tiempo apremia porque, según los planes de la presidencia francesa de la conferencia, los ministros deben cerrar el miércoles las negociaciones para presentar un acuerdo definitivo el viernes.

El objetivo es contener el calentamiento global a un máximo de 2º C respecto a la era preindustrial, aunque los países insulares y los menos avanzados reclaman incluso medidas para contener el aumento de las temperaturas a 1,5º C.

Un informe presentado este lunes supuso otra inesperada nota de optimismo, al revelar que las emisiones de CO2, principal causante del efecto invernadero, bajaron en el mundo en los últimos dos años.

Las emisiones se estabilizaron en 2014 y bajarán un 0,6% aproximadamente en 2015, a pesar de un fuerte crecimiento económico mundial (de 3,4% y 3,1% respectivamente), según el reporte de Nature Climate Change.

- Financiamiento de los países del sur -

El canciller francés y presidente de la COP21, Laurent Fabius, recalcó que los ministros tenían el deber de aportar "decisiones políticas" a las cuestiones pendientes.

Los países en desarrollo presionan para que los 100.000 millones de dólares anuales de ayuda a la conversión a la economía verde prometidos a partir de 2020 sean sólo un punto de partida.

"Exigimos un aumento sustancial de la base de 100.000 millones de dólares a partir de 2020", dijo la sudafricana Nozipho J. Mxakato-Diseko, en nombre del grupo G77+China, que agrupa a más de 130 países en vías de desarrollo, entre ellos todos los de América Latina exceptuando México.

"Llegó el momento de acabar con esta diferenciación rígida entre países desarrollados y en desarrollo", reaccionó el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, a su llegada a París.

"Los países desarrollados no se echarán para atrás", prometió el negociador de la Unión Europea, Miguel Arias Cañete, para quien "el mundo ha cambiado" y ahora hay países, como China, que pueden y deben contribuir.

Esa diferencia entre países ricos y países en desarrollo se fijó en la Convención de Río de 1992.

Los países industrializados deben "detener los intentos por reescribir la Convención alterando sus objetivos de principio", advirtió la ministra cubana de Medio Ambiente, Elba Rosa Pérez Montoya.

Y, a pocos días del término de las negociaciones, la comunidad científica se unió a la presión internacional para lograr un acuerdo.

Más de 70 científicos galardonados con el premio Nobel entregaron al presidente francés, François Hollande, un llamado a "todos los países del planeta para que adopten medidas decisivas" contra el calentamiento global.

AFP