Un tribunal chino condenó este jueves a nueve personas por tráfico de fentanilo tras una investigación en colaboración con Estados Unidos, que acusa a China de ser el principal productor desde este potente opioide sintético.

El fentanilo es la droga que mató al cantante Prince en 2016 y a 32.000 estadounidenses en 2018 y su uso preocupa cada vez más a las autoridades de Washington.

Se trata de un opiáceo sintético 50 veces más potente que la heroína y que se ha convertido en uno de los puntos de conflicto en la guerra comercial entre Pekín y Washington.

El presidente estadounidense Donald Trump criticó varias veces el presunto laxismo de Pekín frente a esta droga y decidió imponer aranceles punitivos a productos chinos.

El tribunal popular intermediario de Xingtai (norte) anunció este jueves en un comunicado la condena a muerte en suspenso de un traficante, una condena que suele convertirse en cadena perpetua.

Otras ocho personas implicadas en el tráfico de esta droga sintética fueron por su parte condenadas a penas de prisión de entre seis meses y cadena perpetua.

Se trata de la primera investigación conjunta de China y Estados Unidos sobre el tráfico de fentanilo que termina con éxito, según el tribunal.

La condena coincide con el avance de las negociaciones en curso en la guerra comercial entre ambos, que están a punto de alcanzar un acuerdo parcial.

La oficina china de lucha contra las drogas descubrió en 2017 una red criminal con sede en Shangái y en la provincia de Jiangsu (este) y decomisó 11,9 kg de fentanilo.

La operación fue posible gracias a la información de la administración estadounidense, indicó el tribunal.

"Atraídos por los enormes beneficios y por una fuerte demanda por parte de los compradores extranjeros", los principales condenados vendieron fentanilo y otras drogas a clientes estadounidenses, según la misma fuente.

China niega ser responsable de la adicción de los estadounidenses a esta droga porque el fentanilo no es ilegal, al menos cuando se utiliza como paliativo para enfermos de cáncer.

Pero Estados Unidos asegura que existen laboratorios chinos que venden este producto sin preocuparse de su destino final y que incluso cambian su composición para escapar al control de las aduanas.

A principios de este año, China reforzó su legislación, puso todos los tipos de fentanilo en una lista de sustancias reguladas y aboga ahora por la "tolerancia cero" con los traficantes.

Yu Haibin, un alto responsable de la Comisión Nacional de Control de Narcóticos, declaró este jueves en una rueda de prensa en Xingtai que China y Estados Unidos llevan varios años colaborando en esta cuestión.

El responsable antidroga de la Casa Blanca, Jim Carroll, dijo en septiembre que ambos países se habían comprometido a "cooperar plenamente" contra este opioide. También dijo estar convencido de que Pekín perseguirá a los traficantes.

En octubre tres chinos fueron inculpados por la justicia estadounidense por distribuir fentanilo en Estados Unidos.

"Es un buen signo ver cómo el gobierno chino trabaja con sus homólogos estadounidenses" en la lucha contra este opioide, indicó a la AFP Scott Stewart, un analista de la compañía estadounidense Stratfor.

"Pero hasta que no aborden los problemas más profundos, como las ventajas fiscales que obtienen las empresas por la venta de ciertos productos químicos y hasta que no se persiga a los actores más poderosos, no podrán frenar el flujo del fentanilo."

Neuer Inhalt

Horizontal Line


Instagram

Síganos en Instagram

Síganos en Instagram

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes