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El sacerdote eritreo Mussie Zerai, cuyo número de teléfono circula entre los migrantes de su país, posa el 9 de octubre de 2015 en la localidad suiza de Erlinsbach

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La concesión del estatuto de asilado en Suiza se endureció para los procedentes de Eritrea, ya que Berna aplica ahora de manera más estricta los acuerdos de Dublín y los devuelve al primer país al que llegaron.

En septiembre, se denegó el asilo a 772 eritreos que ya lo habían solicitado en Italia, frente a los 24 de junio, según los datos publicados por la Secretaría de Estado para las Migraciones (SEM) de Berna.

"Ha habido un importante aumento de eritreos que llegan a Suiza este verano y que procedían de Italia. Por tanto, es Italia la que debe gestionar sus demandas de asilo, como establecen los acuerdos de Dublín", indicó un portavoz del SEM.

Los eritreos son el primer grupo de demandantes de asilo en Suiza. En 2014, se registraron 7.000 solicitudes por parte de este colectivo, de las que se aceptaron un 85%. Y en el tercer trimestre de 2015, 5.127 nacionales eritreos solicitaron asilo en Suiza, lo que supone un 56% más que en el trimestre anterior.

Los demandantes de asilo eritreos llegan a Suiza atravesando Libia, el Mediterráneo e Italia.

La llegada de solicitantes de asilo eritreos estalló en 2007, después de que una decisión administrativa suiza de 2005 reconociera la deserción como un motivo que da derecho, casi sistemáticamente, al estatuto de refugiado. Así, de las 159 solicitudes que hubo en 2005, se pasó a 1.201 en 2006, un aumento del 655%.

Desde entonces, la diáspora no ha dejado de aumentar y, a pesar de un endurecimiento de la ley en 2013, los desertores eritreos obtienen siempre protección en Suiza. Casi la mitad de ellos recibe el estatuto de refugiado y la otra mitad, la admisión provisional.

AFP