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Los ministros de Exteriores ruso, estadounidense, saudí y turco, antes de comenzar la reunión sobre Siria, este jueves 29 de octubre en el hotel Imperial de Viena

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Los ministros de Exteriores de EEUU, Rusia, Turquía y Arabia Saudí se reunieron este jueves por la tarde en Viena para comenzar las conversaciones sobre una solución política al conflicto sirio, a las que otras delegaciones se añadirán el viernes, entre ellas la de Irán, por primera vez.

Esta reunión, que estuvo precedida de una entrevista entre el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, y su homólogo iraní, Mohamad Javad Zarif, será seguida el viernes también en la capital austriaca por otra "ampliada" a otras diplomacias de Oriente Medio y Europa, para tratar las perspectivas de una solución en Siria, donde la guerra civil ya ha provocado más de 250.000 muertos desde 2011.

EEUU e Irán no mantienen relaciones diplomáticas oficiales pero sus jefes diplomáticos se frecuentaron durante las negociaciones que desembocaron en el verano boreal pasado en un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, se encontraron en un gran hotel de la capital austriaca, marcando un avance notable en la posición estadounidense, que hasta ahora rechazaba que Teherán se sentara a la mesa de negociaciones sobre Siria.

Posteriormente, hacia las 18H00 GMT, los jefes de la diplomacia rusa, Sergei Lavrov, estadounidense, Kerry, saudita, Adel al Jubeir, y turco, Feridun Sinirlioglu, comenzaron las discusiones sobre Siria.

La presencia de Zarif en estas conversaciones internacionales sobre el conflicto sirio marca un giro diplomático mayor, deseado por Moscú.

Esta es la primera vez que Irán está representado en una reunión internacional sobre Siria, ya que Teherán no fue invitada a las conferencias que se celebraron en Ginebra en 2012 y 2014.

Las dos grandes potencias rivales de la región, Irán (chií) y Arabia Saudí (suní) están en desacuerdo sobre Siria. Riad apoya a grupos rebeldes y participa en los bombardeos aéreos liderados por Estados Unidos contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI). En cambio, Teherán apoya al régimen del presidente Bashar al Asad financiera y militarmente.

Rusia reclamaba desde el inicio de este conflicto en 2011 la participación de Teherán en reuniones como la de Viena, pero Estados Unidos se oponía firmemente. Sin embargo, el martes, Washington, ante la sorpresa general, anunció su cambio de posición al respecto.

"La única solución para encontrar una salida a la crisis siria es sentar al mayor número de actores en torno a la mesa. Por ello, la apertura de las negociaciones, aunque sólo sea un inicio, es una buena cosa", dijo un diplomático europeo de alto rango.

Irán se unirá a las conversaciones el viernes, junto a los jefes de la diplomacia de Líbano y Egipto. También estarán presentes los ministros de Relaciones Exteriores de Francia, Reino Unido, Alemania y la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.

Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamó este jueves en el marco de una rueda de prensa en Madrid a los participantes en la reunión a mostrarse "flexibles", alegrándose del "alto nivel" de las partes, como el ministro de Asuntos Exteriores iraní.

"Espero que van a examinar la cuestión mostrándose flexibles, cualquiera que sean sus diferentes puntos de vista políticos y de enfoque", añadió Ban durante esta rueda de prensa al término de una visita de tres días en España, donde participó en una conferencia sobre la prevención del "extremismo violento".

- El futuro de Asad divide -

Para Arabia Saudí, estas conversaciones son una oportunidad para comprobar "la seriedad" de Irán y Rusia sobre una solución política negociada al conflicto sirio.

El desafío que nos presenta Siria "es nada menos que una carrera para salir del infierno", aseveró Kerry. Estas conversaciones son "la oportunidad más prometedora para (encontrar) una salida política", había asegurado justo antes de viajar hacia la capital austriaca.

Berlín, en cambio, consideró muy poco probable que se logren "grandes avances" ya que las "diferencias de posición (son) demasiado grandes".

El futuro de Bashar al Asad sigue dividiendo a Washington y Moscú, aliado clave de Damasco. No obstante, el director de la CIA, John Brennan, dijo estar convencido de que los rusos buscarán, en último término, la salida de Asad.

Por otra parte, Francia volvió a expresar su deseo de presentar ante el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución para detener el lanzamiento de barriles explosivos por parte de las fuerzas aéreas sirias, que se han cobrado miles de víctimas civiles en las zonas rebeldes.

Pero Rusia se opone a este proyecto y asegura que podría "poner en riesgo los esfuerzos (diplomáticos)".

Sobre el terreno, el ejército ruso anunció que bombardeó 118 objetivos "terroristas" en las últimas 24 horas, una intensidad nunca alcanzada desde el inicio de su intervención militar el 30 de septiembre.

La aviación rusa parece haber atacado por primera vez la provincia meridional de Deraa, extendiendo así su radio de operaciones en Siria, afirmó este jueves la ONG Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Reino Unido.

Según esta fuente, Rusia ha lanzado ataques contra 14 provincias sirias, provocando casi 600 muertos, en su mayoría miembros de grupos armados.

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) dijo el jueves que al menos 35 sirios, pacientes y personal médico, murieron y 72 resultaron heridos en un "aumento significativo y reciente" de ataques aéreos sobre hospitales en Siria.

AFP