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La ropa de un estudiante palestino de la Universidad de Hebrón arde al lanzar un cóctel molotov a unos soldados y policías israelíes durante unos enfrentamientos en la ciudad cisjordana este martes 13 de octubre

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Jerusalén vivía este martes su jornada más sangrienta desde el inicio de la violenta escalada entre israelíes y palestinos, con un balance de tres muertos en dos ataques y otro en unos enfrentamientos de palestinos con soldados israelíes.

Al menos uno de los tres autores de los dos ataques resultó muerto y los otros dos fueron heridos por balas, según un portavoz de la policía israelí, Micky Rosenfeld.

El primer ministro, Benjamin Netanyahu, dijo que Israel utilizaría "todos los medios" a su disposición y que adoptaría medidas fuertes para hacer frente a la escalada de violencia. Netanyahu advirtió de que, si la situación se deteriora, considerará responsable al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, a quien instó a pedir que cesen la "incitación al odio" contra los israelíes.

Uno de los ataques fue cometido por dos individuos en un autobús, en la primera agresión de este tipo desde el 1 de octubre, cuando se inició una escalada que ahora nada parece detener.

Este atentado avivará sin duda el recuerdo, en una ciudad ya muy nerviosa, de las Intifadas de 1987 y 2000, cuando los transportes públicos se convirtieron en objetivos privilegiados de ataques.

Dos individuos sembraron el terror en el autobús de la línea 78 del barrio judío de Armon Hanatziv, en Jerusalén Este -parte palestina de la ciudad ocupada y anexada por Israel- matando a un hombre de 60 años, y a otro pasajero, que murió debido a sus heridas. Otras tres personas resultaron heridas, según Rosenfeld.

Según varios testimonios, uno de los atacantes utilizó un arma de fuego y el otro un cuchillo. Uno de los dos agresores fue abatido a tiros, y otro herido por la policía.

Pocos minutos después, un hombre embistió con su automóvil una parada de autobús de un barrio ultraortodoxo de Jerusalén Oeste, matando a una persona e hiriendo a otras ocho.

Luego el conductor salió del vehículo e intentó apuñalar a los peatones, pero fue herido de bala y detenido, dijo la policía. Las fuerzas de seguridad no pudieron determinar si esos ataques fueron coordinados, e indicaron que sus tres autores eran originarios del barrio de Jabel Mukaber, en Jerusalén Este.

Por otra parte, un palestino murió en Belén, al sur de Jerusalén, en la Cisjordania ocupada, en choques con el Ejército israelí, indicaron fuentes médicas palestinas.

Con la muerte de Moataz Zauahra, de 28 años, el balance de víctimas desde el inicio de la escalada de violencia el 1 de octubre, es de una treintena de palestinos y siete israelíes muertos.

Según un portavoz del Ejército israelí, los soldados dispararon contra un hombre que estaba a punto de lanzar un cóctel molotov sobre un vehículo militar y que representaba una "amenaza inmediata".

- 'Día de la ira' -

Antes de los dos ataques en Jerusalén, un palestino agredió con arma blanca a una persona en Raanana, al norte de Tel Aviv, y fue reducido por los peatones, según la policía israelí.

Los ataques con cuchillo son una de las principales formas de violencia de la actual escalada de enfrentamientos que comenzó en los territorios ocupados de Jerusalén Este y Cisjordania, antes de extenderse a la Franja de Gaza.

Las autoridades israelíes y palestinas no consiguieron detener un movimiento de jóvenes frustrados por sus condiciones de vida bajo la ocupación israelí.

"No hay fórmula mágica. Durante las dos precedentes Intifadas, tardamos días, semanas e incluso años para conseguirlo. Espero que esta vez sea más rápido", declaró el ministro israelí de Energía, Yuval Steinitz, un viejo aliado del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

El gabinete de seguridad israelí, que congrega a los principales responsables gubernamentales de seguridad de Netanyahu, decidió reunirse de forma urgente este martes, y podría tomar la drástica decisión de cerrar los barrios palestinos de Jerusalén Este, según la portavoz policial Luba Sarmi. También podría flexibilizar las normas para el porte de armas y de la autodefensa.

Entretanto, los palestinos llamaron a celebrar un "día de la ira" este martes, y los árabes israelíes convocaron una huelga general en señal de solidaridad. Se produjeron nuevos enfrentamientos entre soldados israelíes y cientos de jóvenes que los apedreaban en Bet El, cerca de Ramala, en Qalandiya y en Belén.

En Gaza, unos mil jóvenes lanzaron piedras y artefactos incendiarios contra el punto de acceso de Erez, una suerte de fortaleza israelí situada en la barrera de seguridad que rodea el territorio palestino.

La violencia, que azota los territorios palestinos desde hace meses, se intensificó a partir del 1 de octubre, cuando presuntos miembros de Hamas mataron a tiros a una pareja de colonos judíos en Cisjordania, en presencia de sus hijos.

Desde entonces murieron siete israelíes y más de 25 entre los palestinos, muchos de ellos autores de las agresiones. Una reciente encuesta reveló que la mayoría de los palestinos está a favor de un regreso de la rebelión armada, en ausencia de negociaciones de paz.

AFP