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El presidente de Cuba, Raúl Castro, preside el VII Congreso del Partido Comunista (PCC) en La Habana, el 16 de abril de 2016

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Cuba jamás aplicará terapias de choque o fórmulas de privatización en la reforma que lleva a cabo para flexibilizar su economía estatizada, advirtió el presidente Raúl Castro al abrir el Séptimo Congreso del Partido Comunista, que delineará el rumbo de la isla durante los próximos cinco años.

En un largo discurso que inició poco después de las 14H00 GMT, Castro recortó las expectativas - más externas que internas - de un cambio más acelerado en la isla suscitadas tras la reconciliación política con Estados Unidos, su otrora enemigo de la Guerra Fría.

"Cuba jamás puede permitirse la aplicación de las llamadas terapias de choque, frecuentemente aplicadas en detrimento de las clases más humildes de la sociedad", afirmó Castro ante los mil delegados del partido único, máximo órgano de decisión que deliberará hasta el martes próximo.

En el poder desde 2008, Castro inició un proceso gradual de flexibilización en la economía de corte soviético, a través de una cautelosa apertura al trabajo privado y las inversiones extranjeras.

Lejos del tono de renovación que ha marcado el acercamiento con Estados Unidos, Castro justificó el ritmo lento de las reformas internas aduciendo el compromiso que asumió cinco décadas atrás la revolución de proteger a los cubanos, cuya población hoy alcanza los 11,1 millones de cubanos.

"Esta premisa, que se corresponde con el principio de que nadie quedará desamparado, condiciona en gran medida la velocidad de la actualización del modelo económico cubano, en lo cual es innegable la influencia de la crisis económica internacional y en particular los efectos de bloqueo contra Cuba", afirmó Castro en un discurso transmitido por la televisión cubana.

Raúl Castro (84 años) abrió el que debería ser su último congreso del Partido Comunista de Cuba al frente del gobierno, ya que dejará esa función en 2018 según ratificó en esta jornada.

Sin embargo, al igual que su hermano Fidel - próximo a cumplir 90 años y quien delegó el poder por enfermedad -, podrá seguir influenciando las decisiones dentro del sistema de partido único que rige en Cuba.

Raúl Castro volvió a insistir en el lastre que supone para la isla el embargo estadounidense vigente desde 1962 y que se mantiene en pie, pese al levantamiento de algunas restricciones por parte del presidente Barack Obama.

No obstante, aseguró que "las fórmulas neoliberales que propugnan la privatización acelerada del patrimonio estatal y de los servicios sociales, como la educación, la salud y la seguridad social nunca serán aplicadas en el socialismo cubano".

Las decisiones en la economía - enfatizó - "no pueden en ningún caso significar una ruptura con los ideales de igualdad y justicia de la revolución".

- El desafío generacional -

Pese a la nueva era de relaciones con Estados Unidos, muchos cubanos ya dan por hecho que este Congreso - llamado de transición por Castro - no arrojará grandes anuncios.

Los cubanos más viejos y cercanos a la gesta revolucionaria de 1959, cuando los Castro conquistaron el poder, apenas aguardan por nuevos alivios a la situación económica.

Esta reunión "va a traer buenas perspectivas para el desarrollo del país, mi economía avanzará y mi estado social avanzará", sostuvo Roberto Díaz, 78 años, empleado de la Oficina del Historiador, responsable de la conservación del casco viejo de la ciudad.

Pero entre los jóvenes la posición es mucho más escéptica.

"¿Me podría mejorar a mí? No lo creo, lo más probable (...) es que se va a quedar igual. Realmente pienso que todo el mundo tiene baja expectativa en prácticamente cualquier cosa; nos han acostumbrado demasiado a no tener expectativas en nada", dijo Leonardo Gamboa, un caricaturista de 20 años.

El analista Arturo López-Levy, politólogo de la Universidad de Texas de Rio Grande Valley, cree justamente que el reto del PCC es dar respuesta a "un grupo importante de la población" que "ya pasó la página de la era revolucionaria".

"Si el PCC quiere seducir a esos sectores a adoptar sus metas, tendrá que fabricar un nuevo consenso. En lo económico este reto implica construir una economía que otorgue mayores recursos para promover sus intereses cada vez más pluralizados", escribió el experto en un artículo divulgado a los medios.

Durante su discurso, Castro reconoció como el "obstáculo fundamental" en el llamado proceso de "actualización del modelo" el "lastre de la mentalidad obsoleta que conforma una actitud de inercia o de ausencia de confianza en el futuro"

"No han faltado, como era lógico esperar, sentimientos de nostalgia hacia momentos menos complejos del proceso revolucionario, cuando existía la Unión Soviética", sostuvo.

El Congreso debe elegir un nuevo Comité Central (116 miembros el actual) y al selecto Buró Político (14). Raúl Castro puede ser reelecto como primer secretario por un segundo y último período de cinco años.

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AFP