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Velas y una tarjeta de solidaridad frente al centro comercial escenario de un ataque que dejó nueve muertos en Múnich, sur de Alemania, el 23 de julio de 2016

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Las redes sociales son blanco de fuertes críticas después del sangriento tiroteo de Múnich: instrumento de información y de ayuda a la investigación, también han sido un vehículo fértil para los rumores falsos y un anuncio permitió al asesino tender una trampa a sus víctimas.

Estos canales fueron utilizados por la policía para comunicar en tiempo real sobre la tragedia, provocada por un joven con trastornos psiquiátricos que mató a nueve personas antes de suicidarse.

Poco después de los primeros tiros, la policía de Múnich multiplicó los mensajes de alerta -en alemán, inglés, francés y turco- en sus cuentas de Twitter y Facebook con el objetivo de informar a la población cuanto antes.

"Se registró un tiroteo, la situación es incierta", "Permanezcan en casa, no salgan a la calle", "número incierto de víctimas", "estamos haciendo todo para encontrar a los autores" de los disparos, indicaron los servicios de seguridad.

La solidaridad se organizó entonces rápidamente en la red. La etiqueta #offenetür ("puerta abierta" en alemán) se expandió por las redes sociales para indicar albergues seguros a las personas que erraban por las calles, por las que habían dejado de circular los transportes comunes.

- Falsas alarmas -

En medio del caos, las autoridades debieron lidiar con rumores que evocaban varios ataques simultáneos en la ciudad, la presencia de sospechosos equipados con armas largas o una huida en coche.

Afirmaciones todas ellas falsas que movilizaron a las fuerzas del orden y sobre todo alimentaron los temores de un nuevo ataque terrorista.

"Tuvimos muchas informaciones durante la noche y cotejarlas de manera detallada fue todo un reto. Y naturalmente tuvimos que tomarlas todas en serio dada la situación", explicó el jefe de la policía, Hubertus Andrä.

Ironías de la vida, la policía contribuyó en parte a alimentar los rumores al afirmar muy pronto en las redes sociales que manejaba una pista terrorista y estaba buscando hasta tres sospechosos armados, antes de rectificar más adelante.

"Rogamos no alimentar especulaciones, nos ayudaría mucho", pidió la policía en Twitter para intentar calmar el desbocamiento provocado, además de exhortar a los internautas a no difundir imágenes de víctimas ni revelar las posiciones de policías: "¡¡¡No ayuden a los tiradores!!!".

- La trampa de internet -

"Hoy en día, en la época de las redes sociales, la cantidad y el tempo de las informaciones ya no las controla la policía sino la gente. Esto supone cierto número de ventajas, vemos éxitos en las investigaciones gracias a las fotos y vídeos realizados por personas privadas", explicó el sábado el ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière.

En Estados Unidos sobre todo, la investigación de los atentados de Boston en 2013 pudo avanzar rápidamente gracias, entre otros factores, a las imágenes tomadas por particulares.

En Múnich, vídeos de aficionados mostraron al agresor disparando contra personas y también permitieron disponer rápidamente de una descripción.

"Es evidente que cuando se propagan rumores, esto no contribuye a una evaluación apropiada de la situación", consideró el ministro.

Por otra parte, el tirador se sirvió de una red social para tender una trampa a varias de sus víctimas. Pirateó una cuenta de Facebook para invitarlos a una hamburguesería McDonald's.

Según la prensa, el tirador, David Ali Sonboly, colgó este mensaje en la red social: "Invito a lo que quieran pero no demasiado caro".

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AFP