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Varias personas dentro de una mezquita en Maiduguri, noreste de Nigeria, el 23 de octubre de 2015 tras una explosión que dejó 28 muertos, según el balance inicial

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Dos sangrientos atentados golpearon este viernes Nigeria dejando al menos 55 muertos y más de 100 heridos en Maiduguri y Yola, dos grandes ciudades del noreste del país, mientras que la ciudad camerunesa de Kerawa fue tomada por Boko Haram y recuperada por el ejército.

Al menos 27 personas murieron y 96 resultaron heridas tras estallar una bomba en una mezquita recién inaugurada en Yola (noreste de Nigeria), según la Agencia Nacional de Gestión de Emergencias (NEMA).

La explosión tuvo lugar a las 14H00 locales (13H00 GMT) en la mezquita de Jambutu Juma, poco después de que el imán concluyera su sermón inaugural, explicó Sa'ad Bello, coordinador de NEMA en Yola, capital del estado de Adamawa.

La detonación se produjo horas después de que al menos 28 personas murieran en un atentado suicida durante el rezo matinal en una mezquita de Maiduguri, la capital del estado de Borno (noreste) y bastión histórico de los islamistas de Boko Haram.

Boko Haram siembra el terror en esta ciudad, objetivo de seis ataques en un mes dejando un balance de 76 muertos, según un recuento de la AFP.

Por el momento no estaba claro si el ataque en Yola también fue un atentado suicida o si fue provocado por un artefacto explosivo oculto en el edificio.

"Cuando los fieles se levantaron tras el sermón del imán, se produjo una enorme explosión", explicó un voluntario que ayudaba a los servicios de rescate en la mezquita.

"Hubo un momento de confusión y había decenas de fieles yaciendo en el suelo rodeados de sangre".

Boko Haram, que quiere establecer un califato islamista en el noreste de Nigeria, ya había atacado en varias ocasiones mezquitas y líderes religiosos que no comparten sus ideas extremistas.

Yola se consideraba un lugar relativamente seguro ante la insurgencia de Boko Haram, que ha devastado el noreste del país en los últimos seis años.

Decenas de miles de personas habían huido a esta ciudad en el último año, puesto que el grupo islamista, fuertemente armado, arrasó pueblos y aldeas en toda la región.

Pero las alarmas se encendieron cuando un artefacto explosivo estalló en un campamento de desplazados al sur de la ciudad el mes pasado, matando a siete personas e hiriendo a otras 20.

También se han producido numerosos ataques suicidas en el norte del estado, cerca de la frontera con Borno, el más afectado por la violencia.

- Recuperada la ciudad de Kerawa -

En la vecina Camerún, la ciudad de Kerawa, en el extremo norte del país, también fue testigo de la acción de los islamistas de Boko Haram, que se apoderaron de ella horas antes de que el ejército lograra recuperarla.

"Se retiraron luego de la llegada de los militares. Ya no hubo más combates ", afirmó a la AFP una fuente de seguridad camerunesa. Su retirada fue confirmada por una fuente militar, que precisó que los insurgentes "huyeron" a Nigeria.

Los asaltantes atacaron la ciudad el jueves y "mataron a varias personas en las mezquitas", según una fuente de seguridad que dio un balance de 11 muertos, una cifra no confirmada. Varios centenares de habitantes huyeron en busca de refugio en las localidades vecinas.

Kerawa, que está pegada a una ciudad nigeriana homónima, es objetivo regular de los ataques de Boko Haram y de atentados suicida.

El pasado 3 de septiembre ya había sido escenario de un doble atentado en el que murieron una veintena de personas y más de 140 resultaron heridas.

La ofensiva de los ejércitos de la región hizo que los insurgentes de Boko Haram, que se unieron al grupo extremista Estado Islámico (EI), perdieran desde inicios de 2015 gran parte de los territorios que controlaban, principalmente en el noreste de Nigeria.

No obstante, siguen sólidamente atrincherados en zonas de difícil acceso, como el bosque de Sambisa, los montes Mandara, o las islas del lago Chad; y multiplican los atentados suicidas en Nigeria pero también en Níger, Camerún y Chad.

AFP