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Las fuerzas de seguridad yemeníes montan guardia durante el acto en apoyo del expresidente Ali Abdalá Saleh con motivo del 35º aniversario de la fundación de su partido, el 24 de agosto de 2017 en la plaza Sabyin de Saná

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Cientos de miles de partidarios del expresidente yemení Ali Abdalá Saleh celebraron este jueves el aniversario de su partido, haciendo una demostración de fuerza en un contexto de fuertes tensiones con sus aliados, los rebeldes hutíes, que controlan la capital.

En la guerra que golpea Yemen, las fuerzas leales a Saleh se aliaron a los insurgentes hutíes, apoyados por Irán, que se hicieron con la capital, Saná, en septiembre de 2014.

Manifestantes procedentes de diferentes regiones del país empezaron a acampar en la noche del miércoles en la plaza Sabyin, que este jueves estaba desbordada de gente.

Para celebrar el 35º aniversario de la creación del Congreso Popular General (CPG), el partido de Saleh, los manifestantes enarbolaron banderas de Yemen, retratos del expresidente y carteles de apoyo a quien fue dirigente del país durante tres decenios.

La amplitud de la manifestación ilustra la capacidad de movilización del CPG, una formación nacionalista árabe que sobrevivió, como su jefe, a la llamada Primavera Árabe que acabó con otros presidentes y sus partidos.

Saleh, de 75 años, hizo una breve aparición en la que intentó mostrar que sigue siendo un actor ineludible de Yemen.

- "Sólido anclaje" -

"Somos una formación política pionera y con un sólido anclaje. Hacemos frente a una agresión y a complots desde 2011", dijo en referencia al año en el que se vio obligado a dejar el poder ante la presión popular.

Saleh recomendó a sus partidarios "paciencia y resistencia para hacer que todos los complots fracasen".

Se dijo dispuesto a "reforzar los frentes de guerra con decenas de miles de combatientes, con la condición de que el gobierno [rebelde] los arme y los pague".

Responsables del CPG critican abiertamente la gestión de los hutíes, que no llegan a pagar a tiempo los salarios de los funcionarios y de los militares que combaten a las fuerzas del gobierno reagrupadas en el sur y apoyadas por una coalición liderada por Arabia Saudí.

El número 2 del CPG, Aref al Zuka, expresó este jueves en el encuentro el malestar que vive la alianza con los hutíes, criticando la gestión financiera, que no genera suficientes ingresos para pagar salarios, la corrupción y los intentos de controlar los medios del Estado.

- Malestar entre aliados -

Según algunos analistas, los hutíes sospechan que Saleh negocia a sus espaldas con la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, que ayuda al gobierno reconocido por la comunidad internacional.

El expresidente acusa por su parte a los hutíes de querer concentrar todo el poder.

De cara a la manifestación de este jueves, los hutíes habían establecido puntos de control a las puertas de Saná, aunque no impidieron a los partidarios de Saleh acudir a la plaza Sabyin.

Saleh se alió en septiembre de 2014 con los hutíes, a los que había combatido cuando era jefe de Estado.

Esa cooperación les permitió expulsar a las fuerzas progubernamentales hacia el sur, que lograron salvarse in extremis gracias a la coalición lanzada por Riad en marzo de 2015.

Desde entonces, el conflicto ha dejado unos 8.400 muertos y 48.000 heridos y provocado una grave crisis humanitaria, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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AFP