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Una mujer mira el 20 de junio de 2017 un tributo de flores colocado en el lugar en el que un vehículo atropelló a varias personas que salían de una mezquita de Finsbury Park, en el norte de Londres

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La familia de Darren Osborne, el británico que atentó contra unos musulmanes cerca de una mezquita de Londres, admitió este martes que es un hombre complicado y varios vecinos lo describieron como pendenciero.

Según varios testigos, Osborne gritó: "¡Quiero matar a todos los musulmanes!", tras atropellar al grupo de fieles que acababa de salir de la mezquita de Finsbury Park, en el norte de Londres, y que trataba de ayudar a un anciano que se había desmayado, el único muerto por el ataque.

"Estamos totalmente conmocionados. Es increíble, todavía no lo hemos digerido", afirmó en un comunicado en nombre de toda la familia Ellis Osborne, el sobrino del sospechoso del ataque en el que murió una persona y otras diez resultaron heridas.

"Estamos destrozados por las familias" de las víctimas, agregó Ellis, afirmando que su tío "no es racista" y nunca se había manifestado como tal.

Sin embargo, la madre del hombre de 47 años dijo en una entrevista en la televisión ITV que su hijo era una "persona complicada", pero no un terrorista.

"Mi hijo no es un terrorista", dijo Christine Osborne al diario The Sun. "Es solamente un hombre con problemas y no sé cómo lidiar con todo esto. Nunca me habló de atentados terroristas ni de 'esos malditos musulmanes'", agregó.

Su hermana Nicola afirmó que llevaba un tiempo mal. "Lamento que mi hermano haya estado tan perturbado y que haya llegado a este nivel", dijo Nicola Osborne.

- "Un completo idiota" -

Darren Osborne era de Weston-super-Mare, una ciudad inglesa del sudoeste, pero se mudó a la cercana Cardiff, la capital de la región de Gales, al otro lado del río Severn.

Tenía cuatro hijos menores y hacía poco se había separado de su mujer.

"Siempre fue un completo idiota, pero esto es sorprendente", explicó un vecino al diario The Times.

El diario The Guardian explicó que el sábado por la noche echaron a Osborne de un pub local por ir borracho "maldiciendo a los musulmanes y prometiendo que un día haría algo", según un testigo.

Ese mismo fin de semana, horas antes de que viajara a Londres para cometer el ataque, le dijo a un niño musulmán que era un "inbred", literalmente un 'endogámico', un insulto muy grave en inglés. "Iba en mi bicicleta y se acercó y me dijo 'endogámico'", explicó a The Guardian el niño de 12 años, hijo de un vecino llamado Khadijh Sherazi. "Lo dijo con una voz normal", añadió.

Dos vecinos musulmanes de Osborne dijeron a The Sun que nunca habían percibido nada malo en el hombre y otros vecinos citaron casos en los que éste les ayudó con un algún problema doméstico, pero todos coincidieron en que estaba siempre peleándose con su mujer Sarah, de la que se acabó separando.

Tras la ruptura, Darren Osborne se instaló en una tienda de campaña no lejos de su hogar.

Según unos antiguos vecinos de Weston-super-Mare, se tuvo que ir de ahí por sus continuos problemas.

Para la directora de Scotland Yard, Cressida Dick, es "claramente un ataque contra los musulmanes".

Por la tarde, la policía anunció que el detenido era ya oficialmente considerado sospechoso de "terrorismo". El hombre "fue detenido por la comisión, preparación o instigación al terrorismo incluyendo asesinato y tentativa de asesinato", explicó la policía en un comunicado.

Con este ataque, Osborne une su nombre a la historia de tres meses infames para el Reino Unido, con cuatro atentados -tres en Londres y uno en Mánchester- que han dejado un total de 35 muertos y decenas de heridos.

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