Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

La marcha del orgullo gay en su edición 48 por la quinta avenida de Nueva York el 25 de junio de 2017

(afp_tickers)

Decenas de miles de personas marcharon el domingo por el Orgullo Gay en Nueva York bajo un mar de banderas con los colores del arcoiris, con la oposición al presidente Donald Trump y la defensa de los transexuales como las grandes causas del momento.

Por 48º año consecutivo, miles de participantes, a pie, en moto o subidos ​​en camiones por la Quinta Avenida, entre los aplausos de una multitud compacta y alegre, recorrieron tres kilómetros desde los rascacielos del Midtown hasta la zona de Greenwich Village, donde nació el movimiento por los derechos de los homosexuales tras los disturbios de Stonewall en 1969.

Mientras que en Estambul los participantes del Orgullo Gay fueron dispersados ​​por la policía, que les disparó con balas de goma, en la mayor metrópolis estadounidense la marcha es una verdadera institución.

Bajo un sol radiante, cientos de policías y muchos políticos, entre ellos el alcalde Bill de Blasio, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, y el senador Chuck Schumer, todos demócratas, caminaron a pura sonrisa junto a los participantes.

En junio de 2015, la marcha celebró la legalización del matrimonio entre homosexuales. En junio de 2016, transcurrió en duelo después de la matanza de la discoteca gay en Orlando, Florida.

Este año, muchos marcharon con las pancartas "Resiste" de los opositores a Trump, denunciando al gobierno republicano y a sus propuestas legislativas -en particular, la derogación de la ley de salud Obamacare - y el cuestionamiento de los derechos de los transexuales.

Así, Gavin Grimm, el estudiante de secundaria transgénero cuyo reclamo para poder usar el baño de varones de su escuela está en el centro de la "batalla de los baños", marchó en la procesión de la ACLU, la poderosa organización de las libertades individuales, designado como "gran mariscal" del desfile.

Mientras que muchos de los participantes se mostraron como claros opositores a Trump, otros señalaron también no querer hacer de esta marcha un evento político.

"La actual administración es una abominación", dijo Cara Lee Sparry quien, en su motocicleta, ha participado en una docena de marchas del Orgullo Gay. "Pero estar rodeado de cientos y miles de personas gritando por horas, es increíble, ¡No puedes contra ello!".

AFP