Entre salas destrozadas y el suelo lleno de escombros, el personal de una de las universidades más prestigiosas de Hong Kong constató este miércoles la amplitud de los daños en el campus tras los enfrentamientos entre policía y manifestante prodemocracia.

Comparada con las demás universidades de la ciudad, la Politécnica de Hong Kong (PolyU), donde se estudia diseño, ingeniería y otras disciplinas técnicas, era conocida por su buen ambiente, sus fiestas y sus novatadas.

Pero después de diez días de asedio y enfrentamientos entre los manifestantes que estaban dentro y la policía, el campus parece ahora una zona de guerra.

Antes de autorizar el levantamiento de los cordones policiales e de intentar recuperar cierta normalidad, el personal sigue buscando a posibles manifestantes que sigan en el lugar.

Hasta ahora solo encontraron a una mujer, según responsables de la universidad. Los periodistas de la AFP vieron a otro persona que podría ser un manifestante.

Las decenas de manifestantes radicales que se encontraban en el campus hace unos días parecen haberse volatilizado.

Ahora está institución, considerada una de las mejores de Asia, se enfrenta a un futuro incierto y a la inmensa tarea de ponerlo todo en orden.

En la entrada ya se ven las manchas negras, testimonio de la batalla que se libraron el 16 y el 17 de noviembre la policía y los manifestantes.

Con arcos, flechas y cócteles Molotov, los activistas se enfrentaron a la policía, que lanzó a su vez balas de goma, gases lacrimógenos y agua.

Los enfrentamientos fueron los más violentos desde que junio empezaron las protestas prodemocracia.

Los periodistas de la AFP en el lugar vieron un campus lleno de restos de ladrillos que los manifestantes lanzaban a la policía, así como botellas y cócteles Molotov.

En medios de los escombros se ven cascos, máscaras de gas, gafas de protección y ropa con manchas azules por el tinte de los cañones de agua de la policía.

La comida podrida y las papeleras llenas a rebosar provocan un fuerte olor en algunas partes del campus.

Las paredes están llenas de grafitis de manifestantes con lemas reclamando más democracia en Hong Kong.

"Denme libertad o denme la muerte", dice uno de ellos, en el lugar donde había una estátua de la libertad erigida por los propios manifestantes.

Otras inscripciones, como la de "Chi-Nazis", denuncian la actitud de las autoridades de Pekín mientras que otra afirma: "Solo me casaré con un combatiente valiente".

En uno de los gimnasios de la universidad, el suelo está recubierto de tapetes de yoga junto a una inmensa foto de un grupo de estudiantes de atletismo sonrientes.

Justo al lado hay una habitación llena de productos desinfectantes, vendas e inhaladores para el asma.

El miércoles las autoridades universitarias no escondieron su preocupación por los actos de vandalismo en los laboratorios y otras instalaciones técnicas de la PolyU.

"Un gran número de instalaciones en el lugar, incluidos numerosos laboratorios, resultaron dañados de diversas maneras, y algunos productos químicos y mercancías peligrosas también desaparecieron", indicaron los responsables de la universidad en un comunicado.

"Por otro lado muchos proyectos de investigación científica fueron interrumpidos a causa de los acontecimientos, lo que afectará seriamente a la enseñanza y a la investigación en PolyU", subrayó el comunicado.

La universidad anuló las clases hasta final de año y ahora los estudiantes pueden seguir algunas asignaturas por internet.

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