AFP internacional

La fachada de una mezquita dañada tras un ataque talibán a la base militar de Shaheen, cerca de la ciudad de Mazar-i-Sharif, en el norte de Afganistán, el 25 de abril de 2017, cuatro días después del asalto, que dejó al menos 135 muertos y 64 heridos

(afp_tickers)

Treinta y cinco miembros de las fuerzas armadas desplegadas en la base atacada el viernes por los talibanes en el norte de Afganistán fueron detenidos e interrogados en el marco de la investigación sobre este asalto, informó este miércoles una fuente militar.

"Estudiamos todos los aspectos de este ataque para corregir las infracciones", declaró a la AFP Abdul Qahar Aram, portavoz del 209º Cuerpo Armado de la base de Shaheen, a unos 15 kilómetros de Mazar-i-Sharif, la principal ciudad del norte del país.

"Hasta ahora han sido detenidas 35 personas y son interrogadas en relación con el ataque, desde el simple soldado hasta al rango de coronel", añadió.

Al menos "135 soldados murieron y 64 resultaron heridos" en este asalto que duró más de cinco horas, llevado a cabo por una decena de talibanes vestidos como miembros de las Fuerzas Especiales afganas, según un último balance publicado este miércoles por el Ministerio del Interior.

El Pentágono dio cuenta de 144 muertos, en lo que representa el más mortífero ataque de los talibanes en Afganistán, "muy bien preparado, durante probablemente cuatro o seis meses", según un responsable en Washington.

Según una fuente de seguridad, cuatro de los asaltantes habían servido en la base y tenían salvoconductos válidos.

Sabían que no se podían llevar armas en el perímetro atacado, entre la mezquita y el refectorio, por la presencia de instructores occidentales, según esta fuente. Esto explica que las víctimas no pudieran defenderse.

Para el analista Abdul Hamid Safoot, los talibanes aprovecharon las lagunas a nivel de transmisión de información y de verificación del pasado de los reclutas para detectar infiltrados. Y también el hecho de que los soldados afganos no llevan armas durante el entrenamiento para evitar que ataquen a sus instructores.

"Los talibanes conocen estas flaquezas, tienen gente dentro del Gobierno", advirtió. "Pero como no hay ninguna coordinación ni se comparten las informaciones entre los servicios, este tipo de ataques se repite", señaló.

AFP

 AFP internacional