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Guillermo Acha, director ejecutivo de la petrolera estatal YPBF, en rueda de prensa en La Paz el 26 de abril de 2017

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El expresidente de la estatal petrolera boliviana, Guillermo Achá, fue detenido este martes en el marco de una investigación por presuntas irregularidades en la adjudicación de un contrato de casi 149 millones de dólares a la firma italiana Drillmec para la provisión de equipos.

Achá, que fue cesado de su cargo por el presidente Evo Morales hace cinco días, se había declarado inocente tras declarar durante casi ocho horas ante un juez, que la madrugada de este martes libró un mandamiento de aprehensión.

"No entendemos las razones por la que (el juez) ha tomado la decisión", protestó Héctor Castellón, abogado de Achá, quien será presentado en los próximos días en una audiencia de medidas cautelares, donde se definirá si se mantendrá la detención o se defenderá de las acusaciones en libertad.

Achá, de 35 años de edad, fue imputado por los delitos de conducta antieconómica, incumplimiento de deberes, uso indebido de influencias y encubrimiento, según el Ministerio Público.

Siete miembros de un comité de licitación de Yacimientos Petroleros Fiscales Bolivianos (YPFB) están detenidos acusados por los mismos delitos.

Drillmec se adjudicó en febrero pasado un contrato por 148,8 millones de dólares para la provisión de tres taladros a la estatal YPFB. Pero ese contrato fue anulado a fines de abril por el gobierno en medio de denuncias de irregularidades en su adjudicación.

Achá niega haber tenido conocimiento del proceso de contratación y alega que todas las etapas de adjudicación del contrato estuvieron a cargo del personal actualmente investigado por la justicia, cesados todos de sus funciones.

La Fiscalía, a instancia del gobierno, inició procesos en abril a 14 funcionarios de YPFB, entre ellos a los siete que se encuentran detenidos, y al representante legal de Drillmec en Bolivia.

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