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John Cryan, presidente de Deutsche Bank, anuncia la supresión de 9.000 puestos de trabajo y la retirada de diez países, el 29 de octubre de 2015 en la ciudad alemana de Fráncfort

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El gigante bancario alemán Deutsche Bank reveló este jueves que suprimirá 9.000 puestos de trabajo y se retirará de 10 países, cinco de ellos en América Latina, como parte de una masiva reestructuración del grupo, en dificultades.

"No todo será azúcar y miel", avisó el presidente, John Cryan, en una rueda de prensa en la sede del grupo en Fráncfort. El británico, exempleado del banco suizo UBS, hacía su primera aparición pública desde que asumió sus funciones, en julio, en sustitución de Anshu Jain.

Cryan anunció la supresión de 9.000 puestos, entre ellos 4.000 en Alemania. El grupo eliminará, además, 6.000 puestos de consultores externos y cederá activos que representan hasta 20.000 puestos en los próximos dos años.

El primer banco alemán pondrá fin a sus actividades locales en Argentina, Chile, México, Perú, Uruguay, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Malta y Nueva Zelanda.

El grupo pretende ahorrar 3.800 millones de euros de aquí a 2018 y mejorar su rentabilidad.

"Salvo que haya un milagro", Deutsche Bank registrará pérdidas en 2015, dijo el presidente. En el tercer trimestre, sufrió unas pérdidas netas récord de 6.010 millones de euros -6.590 millones de dólares-, y acaba de anunciar que no pagará ningún dividendo a sus accionistas en 2015 ni 2016.

Según Cryan, estos resultados, "muy decepcionantes", se explican porque el grupo tuvo que depreciar fuertemente el valor de su banco de inversiones para anticiparse al endurecimiento de la reglamentación financiera europea y por los costes masivos de numerosos procedimientos judiciales en los que está implicado.

- Caída en bolsa -

En la Bolsa de Fráncfort, las acciones de Deutsche Bank cedían un 4,88% hasta los 26,13 euros, el peor resultado del índice Dax, que bajaba un 0,19% sobre las 11H00 GMT.

Esas medidas constituyen la última etapa de la amplia reestructuración que ha emprendido Cryan desde su llegada al grupo.

En los últimos cuatro meses, se han multiplicado los despidos en el seno del banco, incluidos los de muchos protegidos del expresidente Anshu Jain.

Cryan ha traído caras nuevas al directorio, en el que entraron dos mujeres, y suprimió el comité ejecutivo, una instancia de mando paralela al directorio. El grupo también simplificó su organización y agrupó sus actividades en cuatro divisiones: banca minorista, banca de inversiones, gestión de fortunas y mercados financiero.

Deutsche Bank, que emplea a más de 98.000 personas y tiene un volumen de negocios de 32.000 millones de euros, se debate entre sus aspiraciones internacionales en la banca de inversiones, donde reivindica un puesto en el 'top 5' mundial, y su arraigo en la banca minorista en Alemania.

El grupo sufre las consecuencias de su mediocre rentabilidad, de una competencia cada vez más fuerte y del endurecimiento de las normas financieras, pero sobre todo está implicado en 6.000 litigios judiciales en todo el mundo, que lastran sus cuentas trimestre tras trimestre.

La compañía había anunciado en mayo un amplio plan de reestructuración hasta 2020, que incluía, entre otras medidas, la venta de Postbank y una drástica reducción de sus actividades de banca de inversiones. Pero ese plan, ideado bajo la supervisión del expresidente, no convenció a inversores y accionistas, y Jain tuvo que dejar el puesto.

AFP