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Una calle de casas vacías en Newburgh, en el estado de Nueva York, el 30 de mayo de 2017

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Las casas con las puertas y ventanas tapiadas se extienden a lo largo de las calles como testimonio de la crisis 'subprime' que golpeó fuertemente esta pequeña ciudad a menos de dos horas de Nueva York. Sin embargo, diez años después, Newburgh se recupera y vislumbra una salida.

Esta localidad del valle de Hudson, antes próspera y de unos 30.000 habitantes, estaba en pleno auge inmobiliario cuando el mercado colapsó en 2007 y 2008, después de años de inmensos préstamos hipotecarios indiscriminados y precios en alza en todo el país.

Las tasas de interés y los impuestos locales subieron y los precios de las propiedades se hundieron. Incapaces de afrontar los costes, muchos abandonaron sus casas de un día para otro, sin previo aviso.

"Antes de la gran recesión, la mayoría de estas casas estaban habitadas", recuerda Stuart, un artista llegado de Brooklyn que compró hace 14 años una vivienda en esta calle cercana a la arteria principal de Newburgh.

"Todas, hasta la esquina, fueron embargadas. Es verdaderamente terrible", dice apuntando a una decena de viviendas.

Un poco más lejos, Marcus Fryar recuerda a las familias enteras que se fueron dejando un vacío.

Aún hoy, una década después del inicio de la crisis, más de 700 casas -cerca del 10% del total de Newburgh- están vacías.

Fugas de agua, riesgo de incendio, criminalidad en alza, acentuación de la caída de los precios inmobiliarios: los daños colaterales son variados.

Y además este grupo cuenta con unas 200 casas 'zombies', de las que la alcaldía no ha logrado identificar a ningún propietario.

Normalmente, los bancos inician un procedimiento para recuperar la casa, pero luego se dan cuenta de que no recuperarán el dinero con la venta del bien y no culminan el trámite, explica Helene Caloir, directora del fondo de estabilización de viviendas del estado de Nueva York.

Este fondo, que depende de la organización Local Initiatives Support Corporation, financia iniciativas locales para salir de este 'impasse'.

El dinero proviene esencialmente de los propios bancos, tras unos acuerdos amistosos entre el fiscal de Nueva York y los bancos para que éstos no tuvieran que responder ante la justicia por prácticas que causaron o agravaron la crisis 'subprime'.

- "Matar a los zombies" -

La alcaldía de Newburgh, que posee actualmente unas 150 propiedades, se asoció con la Land Bank, una entidad local independiente pero subsidiada, que tiene unas 80. Juntas, intentan revivir estas calles abandonadas, colocando las casas otra vez en el mercado.

El Land Bank ya vendió 60 de las 80 casas que tenía en su catálogo, después de un análisis a fondo de los compradores y de su capacidad financiera, explica Madeline Fletcher, directora ejecutiva.

Un puñado de ellas fueron adquiridas por particulares que quieren vivir en ellas, el resto por inversores, organizaciones sin ánimo de lucro o empresas privadas.

En un 80% de los casos el inversor se compromete a imponer alquileres moderados a cambio de un precio de compra más bajo.

"Nuestro papel es también asegurarnos de que las personas de aquí tienen la oportunidad de mejorar su calidad de vida", explica Fletcher.

Porque el viento sopla fuerte en Newburgh y los 'hipsters' (modernos) comienzan a aparecer en esta ciudad golpeada duramente por la desindustrialización de los años 60, pero con un significativo capital arquitectónico.

"Todos los fines de semana vemos gente de Brooklyn que no cree que pueda comprar una casa en la ciudad por 40.000 dólares", explica Jackson, coproprietario del café 2 Alices, abierto hace tres años. El precio promedio de una vivienda en Brooklyn es de casi un millón de dólares.

A Fletcher le gustaría evitar que se reproduzca aquí la gentrificación salvaje que transformó Brooklyn. Las casas de ladrillo evocan además al barrio de moda de Nueva York.

"Por primera vez desde que me hice bombero en 1981 tengo la impresión de que las cosas avanzan en un buen sentido", se felicita el subjefe de los bomberos, William Horton, que se ha ocupado de numerosos incendios en estas casas abandonadas.

Queda por hallar a los propietarios de estos 'zombies' que envenenan la vida en Newburgh.

La alcaldía creó el puesto de investigador para hallar a los propietarios a través de internet, o siguiendo las pistas judiciales, o a través de algún abogado que pueda proporcionar información, explica Alexandra Church.

"Para matar a los 'zombies', es como en 'The walking dead'", la serie de televisión, dice sonriendo. "Hay que intentarlo con todo lo que uno tiene" a mano, declara.

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AFP