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Azafatas esperando a los invitados al desfile de la colección Primavera/Verano 2016 de Dior, en su nueva tienda y buque insignia en Pekín, el 19 de diciembre de 2015

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La casa francesa Dior abrió este lunes en Pekín su tienda más imponente en China, donde la prestigiosa 'maison' de moda mantiene una fuerte apuesta pese a la desaceleración de la economía y del sector del lujo.

El 'buque insignia' de Dior en el país asiático fue inaugurado el fin de semana con todos los fatsos y este lunes recibía a sus primeros clientes en un edificio de dos plantas del barrio de negocios de la capital.

La 'maison' Dior posee ya tres espacios de venta en Pekín y una veintena en China, sin contar los puntos de venta de moda masculina Dior Homme.

"Mantenemos una red constante en número de tiendas (en China), pero estamos agrandando los espacios, renovándolos", explicó a AFP el presidente de la marca, Sidney Toledano, que revela proyectos de ampliación de tiendas en Dalian y Harbin (noreste). Esas inversiones se justifican por la necesidad de "desarrollar gamas de productos", sobre todo de 'pret-a-porter', y de instalar "probadores más espaciosos", indica Toledano.

Con esos proyectos Dior pretende responder a las expectativas de una clientela más exigente y volátil, en momentos en que los sectores del lujo y la moda registran un claro retroceso en China.

La facturación del segmento del lujo tuvo un reflujo en 2014 y en 2015 podría retroceder un 2%, en un marco de ralentización del crecimiento y de acentuación de la lucha contra la corrupción, predice la asesoría Bain & Company.

Las dudas se acrecentaron en noviembre, cuando Louis Vuitton anunció el cierre de una de sus tiendas en Canton (sur), aunque el grupo LVMH aseguró que se enmarcaba en "una estrategia de optimización" de su red en China.

- Estrategia de fidelización -

"Si nuestros competidores tienen la impresión de que el sector pierde fuelle, peor para ellos y tanto mejor para nosotros", afirma Toledano. China "sigue siendo un mercado clave, y nosotros seguimos creciendo", añade. Toledano admite que ya no se podrá pretender obtener un crecimiento de facturación "de dos dígitos" y que el mercado operará "una selectividad" que beneficiará a ciertas marcas.

China "pide una atención particular" y Dior trata de ofrecerla con exposiciones y desfiles regulares. Ese cuidado de la imagen a largo plazo "explica nuestra actual posición, vigorosa y estable, en un mercado (...) sumamente competitivo", subraya el ejecutivo.

En el decorado opulento de su nueva tienda -una obra del arquitecto estadounidense Peter Marino en la que predominan los grises, distintivos de la marca- Dior presentó el sábado su colección primavera-verano 2016, ante un selecto público con numerosas celebridades. Un tipo de evento "exclusivo", que apunta a la fidelización de la clientela.

La colección, que ya fue presentada en París hace dos meses, es la última del director artístico belga Raf Simons, que en octubre anunció su partida de la célebre casa de moda, después de tres años en el cargo. Todavía se ignora quién lo reemplazará. "No hay un perfil ideal [para ese cargo], hay que hallar un equilibrio con la marca, sus valores ...) y el equipo de la empresa, que se asemeja a una gran orquesta", sostiene Toledano.

La facturación de Christian Dior Couture se elevó a 1.760 millones de euros en el ejercicio anual que cerró a fines de junio, frente a 1.500 millones en el año precedente.

AFP