Las fuerzas antiyihadistas respaldadas por Estados Unidos intercambiaron este sábado disparos esporádicos con los combatientes del grupo Estado Islámico acorralados en su último reducto en el este de Siria, en una batalla para terminar con el "califato" que parece eternizarse.

De este "califato" autoproclamado en 2014 en vastas regiones entre Siria e Irak, actualmente solo le queda al grupo yihadista un pequeño campamento de túneles y de tiendas en el pueblo de Baghuz, en la provincia de Deir Ezzor, en los confines orientales de la Siria en guerra.

Los intercambios de disparos continúan, informó a la AFP Adnan Afrín, un portavoz de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), fuerza kurdo-árabe que lucha con el apoyo de la coalición internacional dirigida por Estados Unidos.

Desde una posición de las FDS, que reconquistaron la mayor parte de Baghuz, los periodistas de AFP podían oír los disparos de obuses esporádicos y los aviones de la coalición.

Una nube de humo emergía del reducto yihadista.

Las FDS reanudaron el asalto el 10 de marzo después de una pausa para permitir la salida de Baghuz de miles de personas.

- "Ideología contaminada" -

Los intensos bombardeos aéreos a principios de semana, los disparos de obuses y los combates en tierra, fueron perdiendo intensidad por el mismo motivo. Desde el lunes, más de 4.000 personas, en su mayoría yihadistas, salieron de este territorio a orillas del río Éufrates aún controlado por el EI.

El sábado, ninguna persona había salido aún del bastión yihadista, declaró Afrín. "Nadie se ha rendido, no hay señal de capitulación".

En septiembre de 2018, las FDS lanzaron con ayuda de la coalición la última fase de la operación terrestre contra el último enclave del EI en la provincia de Deir Ezzor.

Tras varios asaltos y pausas en la ofensiva, ralentizada también por los contraataques y las minas o la huida de personas, el EI solo controla ya una pequeña zona en Baghuz.

Estas últimas semanas, responsables de las FDS predecían una "inmediata" victoria contra el EI, pero la batalla continúa.

"Continuamos nuestro combate contra la ideología contaminada de Dáesh", indicó el viernes en Twitter el portavoz de la coalición internacional, utilizando el acrónimo en árabe del EI.

- Muerte de niños -

Pese a las derrotas y reveses, el grupo yihadsita, responsable de numerosas atrocidades y mortales atentados, volvió a golpear. El viernes, tres kamikazes del EI se introdujeron entre las personas que huían del reducto y se hicieron estallar, en tres lugares distintos, matando al menos a seis personas, según responsables de las FDS.

Es la primera vez que el EI ataca a una multitud de personas que sale de su reducto, presentadas en su mayoría como familias de yihadistas.

Desde diciembre, más de 61.000 personas fueron evacuadas de la última sección del "califato", según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La mayoría de ellas fue trasladada al campo de desplazados de Al Hol (noreste), donde están hacinadas en condiciones muy difíciles cerca de 69.000 personas, según la oenegé Comité Internacional de Rescate (IRC).

Según Unicef, este campo tiene capacidad para 20.000 personas como máximo.

El viernes, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) advirtió de la afluencia de varios miles de recién llegados. El jueves, dos niños murieron en su periplo hacia el campo, según esta fuente.

Desde diciembre, 122 personas -la mayoría niños de menos de cinco años- murieron en el camino o poco después de llegar, según la Ocha.

La batalla contra el EI es uno de los principales frentes de la guerra en Siria, que entró en su noveno año y causó más de 370.000 muertos y varios millones de desplazados.

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