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Desde el agua varias personas observan los fuegos artíficiales en la playa de Copacabana en Rio de Janeiro el 1 de enero de 2016

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Dos millones de personas recibieron al 2016 en Rio de Janeiro, con un imponente show de fuegos sobre el mar que anticipó la fiesta que prepara este año la ciudad organizadora de los primeros juegos olímpicos en América del Sur.

La multitud apiñada a lo largo de la playa de Copacabana bailó samba durante horas antes de asistir al lanzamiento de 34.000 cohetes desde 11 lanchas, que durante 16 minutos tiñeron el cielo con 24 toneladas de pirotecnia.

Sobre los laterales de uno de los escenarios desde donde decenas de músicos mantuvieron encendida a la audiencia, un gigantesco reloj indicó a la multitud el fin del 2015 y la llegada del 2016.

"Que Rio de Janeiro tenga mucha paz, mucho amor, mucha alegría y mucho oro no solo en el deporte, sino también en la salud, la educación y principalmente la seguridad", dijo José da Silva, ataviado con un extravagante vestido de hojas verdes salpicado de pequeñas banderas de Brasil.

Unos 2.215 policías fueron movilizados para esta celebración, 28% más que el año pasado, y cerca de 12.000 en todo el estado de Rio de Janeiro.

"Es el mejor evento de la actualidad, no existe otro igual", dijo Carlos Henrique, uno de los millones de brasileños que se agolparon sobre una de las playas más famosas del mundo para despedir un año marcado por problemas económicos y políticos.

Las autoridades calcularon que la fiesta haría ingresar a las arcas de la ciudad unos 687 millones de dólares, la cifra más elevada en cinco años, pese a la recesión que vive la séptima economía mundial.

La devaluación del real, de 32,6% en 2015, la más importante en 15 años, han atraído a una importante cantidad de turistas.

El comité organizador de los JO Rio-2016 había anunciado en agosto que cinco anillos gigantes flotantes -de 20 metros de alto por 50 de ancho-, símbolo de los juegos olímpicos, iban a ser instalados en el mar a 350 m de la playa de Copacabana y aparecerían al final del show de fuegos artificiales.

Sin embargo, "la idea fue abandonada para la San Silvestre, pero el proyecto se mantiene" y podría concretarse antes de agosto, mes de inicio de los juegos, declaró el miércoles Ana Cristina Fielder, agregada de prensa de Riotur, organismo de turismo.

Las carencias "de dinero y de organización del comité Rio-2016" estarían en el origen de la decisión, según una fuente que pidió reserva de su nombre.

Vestidos de blanco, como marca la tradición, cariocas y turistas hicieron sus ofrendas a Yemanjá, la diosa del mar en el candomblé, un culto afro-brasileño. Hubo quienes se vistieron de rojo, para atraer el amor, o de amarillo y dorado, para convocar el dinero.

Saltar siete olas o comer 12 uvas con cada una de las campanadas de medianoche para que los deseos se cumplan, comer lentejas para "tener suerte y prosperidad" y no ingerir pollo "para evitar retroceder" son algunas de las supersticiones locales para este día.

En la madrugada, unos 1.300 basureros tomarán el relevo para limpiar la playa. El año pasado fueron recogidas en Copacabana unas 370 toneladas de basura.

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AFP