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Un niño refugiado en un autobús tras desembarcar en el puerto griego del Pireo, procedente de la isla de Kos, el 16 de septiembre de 2015

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Una nueva tragedia migratoria en el mar Egeo se cobró las vidas de dos niños este jueves, provocando una movilización de protesta en la isla griega de Lesbos, mientras que la ONU anunció que llegarán 600.000 migrantes más en los próximos cuatro meses a la Unión Europea.

Por su parte, la Comisión Europea calculó que unos tres millones de personas llegarán a la UE entre 2015 y 2017, huyendo de la guerra y la pobreza. En la madrugada de este jueves, se ahogaron dos niños migrantes cuando el bote en el que viajaban con sus familias desde Turquía se hundió cerca de Kos.

El cuerpo de uno de ellos fue rescatado, pero todavía están buscando el del otro niño, de seis años. El padre de los menores, uno de los 14 supervivientes del naufragio, dijo a los socorristas que no pudo salvar a sus hijos y abandonó sus cuerpos para ayudar a otros pasajeros.

Un poco más al norte, en Lesbos, la principal puerta de entrada de los migrantes a Europa, hubo manifestaciones este jueves por la mañana para protestar contra la política europea de migración, antes de la visita a la isla del primer ministro griego, Alexis Tsipras, y del presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz.

"El Egeo está lleno de cadáveres de migrantes. Europeos asesinos de los pueblos", rezaba una banderola que desplegó un grupo de manifestantes delante del edificio de la alcaldía.

Otros manifestantes -con chalecos salvavidas color naranja, los cuales se han convertido en el símbolo del éxodo y sus peligros mortales- pidieron que se permita a los migrantes ingresar de modo seguro en la Unión Europea, en el campo de registro y selección de Moria, adonde acudieron Tsipras y Schulz.

"Abran la barrera, que se acaben los ahogamientos", rezaban los carteles, reiterando así la petición de apertura de un paso en la frontera terrestre entre Grecia y Turquía, donde se construyó una barrera en 2012. Tsipras descartó esta posibilidad, afirmando que era necesario llevar a cabo una "gestión responsable" de los flujos migratorios.

- Un éxodo positivo para el crecimiento económico -

"Se está cometiendo un crimen en el Egeo y hay que detenerlo", afirmó Tsipras, que urgió a la UE que llegue "inmediatamente a un acuerdo con Turquía para frenar los flujos y golpear a los traficantes de personas".

La selección de refugiados autorizados a permanecer en la UE debe realizarse en territorio turco "para que nadie arriesgue su vida en el Egeo", propuso. En este contexto, la ONU revisó al alza las llegadas de migrantes a Europa y prevé 600.000 personas más en cuatro meses, procedentes de Turquía.

"Entre noviembre de 2015 y febrero de 2016, ACNUR (Agencia de la ONU para los refugiados) anticipa que podría haber en promedio 5.000 llegadas por día desde Turquía, provocando un total de 600.000 llegadas a Croacia, Grecia, Serbia, Eslovenia y a la ex república yugoslava de Macedonia", afirma ACNUR en un informe sobre las necesidades financieras para este invierno en Europa.

Según las cifras de ACNUR, más de 752.000 personas llegaron por mar este año a la UE -incluyendo más de 608.000 a Grecia y 140.200 a Italia- y 3.400 personas han muerto ahogadas o han desaparecido en el mar en lo que va de año.

La llegada de migrantes tendrá "un impacto sobre el crecimiento económico que podría ser leve pero positivo para la UE en su conjunto, e incrementar el PIB entre 0,2% y 0,3% en 2017", indicó por su parte el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, en una conferencia de prensa.

La evaluación tiene en cuenta los gastos públicos adicionales, así como el aporte de la mano de obra adicional en el mercado laboral, precisó Moscovici.

AFP