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El funeral de Kamil Shanan, uno de los dos policías drusos muertos en un tiroteo en Jerusalén, el mismo 14 de julio de 2017 en la localidad de Hurfeish, en los Altos del Golán ocupados

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Tres árabes israelíes mataron este viernes a tiros a dos policías en la Ciudad Vieja de Jerusalén, antes de ser perseguidos y abatidos en la Explanada de las Mezquitas, en uno de los más graves incidentes en este sector clave del conflicto israelo-palestino.

Esta explanada, tercer lugar santo del islam, situada en Jerusalén Este -anexionada y ocupada por Israel- fue cerrada tras el ataque. La policía anunció también que las oraciones de este viernes no se celebrarían.

El muftí de Jerusalén, Mohamed Husein, anunció a la AFP que fue liberado por la policía israelí este viernes en la tarde.

"He sido liberado", afirmó en una muy breve declaración por teléfono.

Uno de sus hijos, Ahmad, confirmó la liberación sin condiciones de su padre y precisó que la policía se limitó a interrogarlo durante su detención de algunas horas.

La policía había "calificado de incitación a la violencia su llamado a los musulmanes para que se drigieran a Jerusalén", con el objetivo de denunciar el cierre de la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar sagrado del islam.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había anunciado en un comunicado que la Explanada de las Mezquitas permanecerá cerrada al menos hasta el domingo.

Para evitar un recrudecimiento de las tensiones, Netanyahu y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, conversaron por teléfono, un hecho inusual tras la suspensión de las negociaciones de paz en 2014.

Abas condenó el incidente y expresó "su rechazo a todo acto de violencia", mientras que Netanyahu hizo "un llamado a la calma".

En ese contexto, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, alertó sobre un posible estallido de violencia. Tras condenar el ataque, pidió a todos que actuaran "de forma responsable para evitar una escalada".

Es el primer ataque de tal magnitud con arma de fuego desde hace años dentro de la Ciudad Vieja, subrayaron comentaristas. Los últimos 20 meses han estado marcados por ataques con arma blanca cometidos por palestinos que, en general, actuaban en solitario.

Los dos policías habían sido heridos de gravedad y fallecieron poco después del ataque, mientras que un tercer policía fue herido levemente, señaló la policía.

Los policías muertos, Hail Satawi, de 30 años, y Kamil Shanan, de 22, formaban parte de la minoría árabe drusa de Israel, muy presente en la policía y el ejército.

- "Extremadamente grave" -

Según la policía y el Shin Bet, el servicio de seguridad interior de Israel, los tres atacantes también eran árabes israelíes, oriundos de la ciudad de Um el Fahm (norte).

Fueron identificados como Mohamed y Mfadal Jabarin (ambos de 29 años), y Abdel Latif Jabarin (de 19 años).

Hacia las 07H00 locales (04H00 GMT) abrieron fuego contra los policías cerca de una puerta del casco antiguo de Jerusalén y luego huyeron hacia la Explanada de las Mezquitas, donde fueron alcanzados por las fuerzas de seguridad, que los abatieron, según la policía.

Los árabes israelíes son los descendientes de los palestinos que permanecieron en sus tierras tras la creación del Estado de Israel, en 1948. Tienen la nacionalidad israelí y representan el 17,5% de la población del país.

El ministro de Seguridad Pública israelí, Gilad Erdan, acudió al lugar y calificó el ataque de "acontecimiento extremadamente grave".

"Tendremos que reevaluar todas las disposiciones de seguridad en el Monte del Templo [como llaman los judíos a la Explanada de las Mezquitas] y sus alrededores. Insto a los líderes de ambos bandos a [...] mantener la calma en Jerusalén", agregó.

- Anuladas las oraciones de este viernes -

Según medios israelíes, es la primera vez desde el año 2000, cuando estalló la segunda Intifada, que las oraciones del viernes se cancelan.

Antes de ser arrestado, el muftí de Jerusalén denunció ante los periodistas que se hubiera acordonado la Explanada de las Mezquitas y que se anularan las oraciones.

Las autoridades palestinas en Ramalá, en Cisjordania ocupada, condenaron las medidas israelíes.

El portavoz del movimiento islamista Hamas, Sami Abu Zhori, consideró que el ataque era "una respuesta natural al terrorismo sionista y a la profanación de la mezquita Al Aqsa", en un comunicado publicado en la página web de Hamas.

"El 'statu quo' será preservado", advirtió Netanyahu, en un intento de tranquilizar a los palestinos.

Según el 'statu quo' en vigor desde hace varias décadas, los judíos tienen permiso para visitar la Explanada, pero no para rezar allí.

AFP