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Unas ambulancias trasladan a las víctimas del atentado perpetrado en Tuz Khurmatu, en Irak, el 21 de noviembre de 2017

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Irak y Siria registraron una drástica caída del número de personas muertas en ataques terroristas el año pasado, indica un informe del Centro Jane de Terrorismo e Insurgencia publicado este jueves.

Pese a que continúa la violencia en ambos países, hubo una baja en el número de muertes en ataques terroristas por grupos no estatales como el yihadista Estado islámico (EI).

En Irak murieron 3.378 personas en ataques terroristas el año pasado, una reducción del 60% si se compara con los 8.437 muertos de 2016, según la investigación de este centro con sede en Londres.

Una tendencia similar fue registrada en Siria, donde se registró una reducción de cerca del 44%. En total 3.641 personas murieron en ataques de terrorismo e insurrección en 2017, con respecto a los 6.477 muertos registrados el año anterior.

El informe no incluye a los militantes que murieron en los ataques, ni al importante número de personas muertas en ataques aéreos lanzados por el gobierno en países como Siria.

Pese a haber perdido territorio en ambos países el año pasado, el grupo Estado islámico sigue siendo la más activa organización terrorista del mundo de acuerdo al número de sus ataques.

"A medida que sufría una intensa presión territorial, el Estado islámico operó una transición hacia operaciones insurgentes, y realizó actos de violencia de baja intensidad contra las fuerzas de seguridad y adversarios no estatales en las nuevas áreas recapturadas por el grupo", dijo Matthew Henman, director del centro de investigaciones.

El grupo islamista mató a 6.499 personas en ataques el año pasado -una reducción del 40% comparado con 2016-, pese a que incrementó el número de ataques en un 9%, al alcanzar la cifra de 4.612 el año pasado.

Aunque Irak y Siria experimentaron una caída en el número de muertes en ataques de militantes, aunque los niveles de terrorismo e insurgencia en ambos países siguen sin tener paralelo a nivel global.

De manera comparativa, en Afganistán 2.299 personas murieron el año pasado, seguido por 1.466 en Somalia y 1.092 en Yemen.

A nivel mundial, hubo una tendencia a la baja de muertes en ataques terroristas o insurgentes, de 27.697 en 2016 a 18.475 el año pasado.

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AFP