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El comisario europeo Migración, Dimitris Avramopoulos, el ministro sueco, Morgan Johansson, la ministra noruega, Sylvi Listhaug, y la ministra suiza, Simonetta Sommaruga, hablan el 10 de marzo de 2016, en el Consejo Europeo, Bruselas

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Varios ministros del Interior de la Unión Europea (UE) expresaron este jueves dudas sobre la legalidad y viabilidad del principio de acuerdo con Turquía para reenviar a este país a los migrantes que lleguen a Europa de manera ilegal.

El lunes, Turquía propuso readmitir en su territorio a todos los migrantes que cruzan ilegalmente el mar Egeo para alcanzar Europa, una propuesta, sujeta a contrapartidas, que los mandatarios europeos recibieron con anuencia.

Pero la iniciativa plantea dudas. La ONU estimó este jueves que las "posibles expulsiones colectivas" contempladas en el acuerdo serían "ilegales". El esbozo de acuerdo con Turquía está en la agenda de una reunión ministerial en Bruselas.

El país inquieta a los europeos por la deriva autoritaria del Gobierno de Recep Tayyip Erdogan. Criticado por amordazar a la prensa opositora, el Gobierno islamista y conservador turco es considerado, a veces con resignación, como un aliado estratégico "indispensable" para poner fin a la peor crisis migratoria que atraviesa Europa desde 1945.

"Soy extremadamente crítica. Me preocupa que Turquía ponga bajo tutela un periódico crítico con el Gobierno y tres días después presente una lista de deseos", declaró la ministra de Interior austríaca, Johanna Mikl-Leitner. "Me pregunto realmente si aún nos queda un poco de respeto por nosotros mismos y nuestros valores, o si los tiramos por la borda", agregó en declaraciones a la radio pública austríaca.

El plan plantea dudas, tanto legales como morales. En este sentido se pronunció el luxemburgués Jean Asselborn.

"Debemos comprobar la legalidad [del plan], diplomática, política, pero también en su aspecto humano", dijo Asselborn al llegar a la reunión. "Si logramos trabajar mejor con Turquía, adelante. Pero debemos ser cuidadosos para que la gente que huye de Alepo (en Siria) y se encuentra ahora en la UE (...) no sea reenviada. Eso me inquieta", agregó.

- "El diablo está en los detalles" -

"Las grandes líneas las conocemos, pero el diablo se esconde en los detalles", dijo el ministro belga, Jan Jambon.

Jambon se mostró asimismo preocupado por la "mala dirección" que toma Ankara en lo que respecta la libertad de prensa, tema que debe ser tratado en las negociaciones de adhesión de Turquía a la UE, que los mandatarios del bloque acordaron acelerar, una de las contrapartidas a la ayuda turca por la crisis migratoria.

El acuerdo con Turquía, que acoge ya a 2,7 millones de refugiados sirios, recibió no obstante un pleno respaldo de Alemania, que operó un giro radical los últimos meses en su política de puertas abiertas tras recibir en 2015 a un millón de solicitantes de asilo e impulsó el pasado fin de semana el esbozo de este proyecto.

Thomas de Maizière, el ministro alemán de Interior, le dio pleno respaldo. "No avanzamos con críticas, sino con resultados concretos", dijo defendiendo las medidas que dejarán "caduco el modelo de negocios de los traficantes de seres humanos".

- Rutas alternativas -

Por otra parte, la perspectiva del cierre de la 'ruta de los Balcanes', utilizada por los migrantes que parten de Turquía para llegar a Europa, si avanza el acuerdo con Ankara inquieta también a varios países.

"Las mafias son malas, pero no tontas, si ven otras rutas las van a utilizar", dijo el ministro español, Jorge Fernández Díaz, pidiendo que no se desplace el problema. A Madrid le inquieta que el cierre de la ruta de los Balcanes y la del Mediterráneo Central, utilizada por los migrantes que parten de Libia hacia Italia en peligrosas travesías, incite a los migrantes a intentar llegar a Europa por el Mediterráneo Occidental, esto es partiendo de Argelia, Marruecos, Mauritania o Senegal.

Para el ministro italiano, Angelino Alfano, la preocupación es que el cierre de la ruta de los Balcanes lleve a los migrantes a buscar llegar a través de Albania y el mar Adriático. "La lógica nos sugiere que se podría abrir una ruta", dijo, "todo el trabajo con Turquía apunta a evitarlo".

La UE y Turquía se encuentran trabajando en los detalles de este plan "antiahogamientos", como lo calificó el secretario de Estado belga para la inmigración, Theo Francken, y debería ser finalizado para la próxima cumbre europea del 17 y 18 de marzo.

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AFP