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Miembros del Consejo Nacional Electoral de Ecuador transportan cajas durante el recuento de los votos de las elecciones presidenciales, el 21 de febrero en Quito

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El lento y reñido recuento de los votos de las elecciones del domingo en Ecuador anticipa un escenario de balotaje entre el candidato oficialista y el opositor de derecha que complicaría la continuidad del correísmo.

Hacia las 9H30 (14H30 GMT) del miércoles, con un 98,5% de las actas escrutadas, el socialista Lenín Moreno captaba un 39,33% de los votos válidos y el exbanquero conservador Guillermo Lasso un 28,19%.

Una tendencia que, según el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Juan Pablo Pozo, "ya no podría cambiar".

"Pero para dar resultados oficiales (...) tenemos que dar una vez que tengamos resultados definitivos", indicó.

Para ganar en primera ronda, el candidato oficialista a suceder al presidente Rafael Correa necesita un 40% de los votos y una diferencia de al menos diez puntos porcentuales sobre el segundo.

En estas elecciones están en juego dos modelos opuestos.

El de Moreno, que fungió como vicepresidente del mandatario saliente, Rafael Correa, entre 2007 y 2013, representa el continuismo con un sistema que combina un disparado gasto social con altos impuestos y elevado endeudamiento, frente al de Lasso, afín a fomentar la inversión extranjera y bajar los impuestos para estimular el consumo y la producción nacional.

"Nada está dicho. Que se cuente hasta el último voto, y si hay segunda vuelta, los volveremos a derrotar", escribió en Twitter Correa, que en las presidenciales de 2009 y 2013 triunfó en primera ronda con hasta 34 puntos de diferencia.

En un ambiente de impaciencia ante la lentitud del recuento, se espera que en las próximas horas el CNE anuncie también los resultados definitivos de las elecciones a la Asamblea Nacional, al Parlamento Andino y de la consulta popular sobre paraísos fiscales.

El oficialismo tiene ahora una mayoría de dos tercios en el Legislativo, lo que le permite, por ejemplo, tramitar reformas constitucionales o enjuiciar a un presidente o vicepresidente.

- Panorama sombrío -

Varios analistas advierten desde hace semanas que una segunda vuelta electoral complicaría mucho el panorama al correísmo, desgastado por la delicada situación económica producto de la debacle en los precios del crudo y a las crecientes denuncias de corrupción que ensombrecieron la campaña.

En un balotaje, la oposición, encarnada por partidos de derecha y descontentos con la gestión de Correa, podría hacer un frente común a pesar de que llegó dividida a estos comicios.

La exasambleísta de derecha Cynthia Viteri, tercera en el conteo con un 16,22%, pidió el voto para Lasso, mientras que el socialdemócrata exalcalde quiteño Paco Moncayo (6,76%), dejó abierta la decisión.

El politólogo Simón Pachano, profesor de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), advirtió que los resultados de un balotaje podrían ser sorprendentes.

"No es casual que sea el país donde más veces se ha producido reversión del resultado de primera vuelta", dijo a la AFP.

El resultado de esta elección también será decisivo para el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, asilado en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012 para evitar su extradición a Suecia por supuestos delitos sexuales que él niega.

Moreno es partidario de mantener el asilo, pero Lasso dijo a la AFP que, de llegar al poder, se lo retirará.

Un triunfo de Lasso sería además un nuevo revés para la izquierda latinoamericana, muy golpeada tras el giro en Argentina, Brasil y Perú.

- Marcha por la democracia -

Lasso, expresidente del Banco de Guayaquil, se sumó el martes a una concentración que sus partidarios (y los de otros partidos opositores) mantienen desde el domingo frente al CNE, en el norte de Quito, en una vigilia para exigir transparencia en el escrutinio bajo las consignas de "resultados ya" y "no más fraude".

"No podemos ser ingenuos. Hasta que oficialmente no reconozcan la segunda vuelta electoral debemos hacer vigilia (...) en paz, con tranquilidad", dijo ante centenares de opositores entre gritos y bocinazos.

Militares y policías custodian el edificio del CNE -frente al cual se han instalado carpas y baños móviles- ante la presencia de los manifestantes, en su mayoría de clase media y alta.

Entre tanto, Viteri llamó el miércoles a la oposición a una multitudinaria protesta en su bastión de Guayaquil (suroeste) para el 8 de marzo.

"Vamos a salir a las calles igual, así declaren la segunda vuelta electoral, porque aquí se trata de defender la democracia", dijo la política al canal Teleamazonas.

Correa apuntó en su cuenta en Twitter que "ya la partidocracia se une" de cara al balotaje y anunció que ese día el oficialismo celebrará un gran encuentro por el Día Internacional de la Mujer. "¡A prepararnos!", enfatizó.

AFP