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Una barca de rescate del departamento de bomberos de Houston, varada el 28 de agosto de 2017, tras el paso del huracán Harvey por la ciudad texana (EEUU)

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Estados Unidos esperaba más inundaciones en la costa del Golfo por la tormenta Harvey, anunciaron las autoridades este lunes, mientras continuaban las lluvias torrenciales en Texas, en particular sobre Houston, la cuarta ciudad del país, literalmente bajo el agua.

En botes, camiones y helicópteros, muchas veces con el agua hasta la cintura, los socorristas buscaban ayudar a cientos de residentes de esta metrópoli de 2,3 millones de habitantes y sus alrededores antes de que recrudeciera el diluvio, cuyo pico se espera para el miércoles o el jueves.

El pronóstico es incierto, pero se estima que Harvey se mueva lentamente hacia el este a lo largo de la costa en los próximos cinco días hasta el vecino estado de Luisiana, donde el presidente Donald Trump declaró la emergencia para permitir a las autoridades federales coordinar las operaciones de socorro.

La tempestad, que derribó casas, arrancó techos y privó de energía a centenares de miles de personas, dejaba por el momento tres muertos y una quincena de heridos.

Unas 2.000 personas ya habían sido rescatados y la Agencia federal para la gestión de emergencias (FEMA) estimaba recibir a 30.000 personas en refugios temporales.

En Houston, unos 5.500 habitantes ya estaban en albergues, una cifra que, según el alcalde, Sylvester Turner, aumentará de manera "exponencial".

"La gente necesita ropa, literalmente, vienen mojados", dijo. "Tenemos niños, bebés, hasta adultos mayores, necesitan todo, necesitan ropa, comida, suministros médicos", enumeró.

En el sureste de Texas, las precipitaciones ya han superado los 50 centímetros desde el jueves. Algunos lugares recibieron más de 70 centímetros. Y hay zonas en las que podrían caer de 40 a 50 centímetros más de lluvia esta semana, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).

"Es un acontecimiento histórico, nunca hemos visto algo parecido", dijo por su parte el titular de la FEMA, Brock Long.

Harvey golpeó la costa texana del golfo de México el viernes con fuertes vientos de 215 km/h.

El huracán de categoría cuatro fue degradado a tormenta tropical y ahora son las lluvias torrenciales, no los vientos, los que representan la mayor amenaza.

- "El agua sigue aumentando" -

Con calles anegadas, personas atrapadas y la mayoría de los comercios cerrados, Houston estaba paralizada.

"Es una locura ver cómo las calles por las que conduces todos los días están completamente bajo el agua", dijo a AFP John Travis, un residente de la ciudad.

Las líneas de los centros de ayuda 911 estaban saturadas de llamadas, pero la cola para hablar con un operador ha caído a 10 personas, según un funcionario, en comparación con 120 a 250 el día anterior.

"El agua sigue aumentando en toda la región", dijo el alcalde Sylvester Turner en una rueda de prensa.

Dos reservorios amenazaban con desbordarse y generar una catástrofe en las afueras de Houston, al haber aumentado 15 centímetros por hora, por lo que se decidió liberar parte del agua en un río para evitar "un mayor impacto en las comunidades circundantes", dijo Lars Zetterstrom, del Cuerpo de ingenieros del Ejército.

La asistencia en personal o equipos llega localmente y también a nivel estatal y federal. Por ejemplo, Houston carece de barcos y vehículos especiales para rescatar a sus habitantes y el gobernador de Texas, Greg Abbott, dijo que proporcionaría 150 y 300, respectivamente.

La FEMA, que cuenta con unos 5.000 funcionarios desplegados en la región, también colabora para proporcionar generadores eléctricos para asegurar los servicios esenciales.

La policía ya estaba en alerta por saqueos y se envió a fuerzas de seguridad adicionales para garantizar la seguridad, además de los 3.000 soldados de la Guardia Nacional.

- La reconstrucción llevará "años" -

Harvey es el peor huracán que ha golpeado a Estados Unidos desde Katrina, que en 2005 causó una catástrofe humanitaria, con más de 1.800 muertos.

Para el presidente Donald Trump, que se enfrenta al primer desastre natural desde que asumió, en enero, Harvey es un reto para su liderazgo.

El mandatario, que prevé visitar el martes la zona de desastre, está en constante contacto con las autoridades a cargo de las tareas de socorro, según sus colaboradores.

El gobernador Abbott dijo que cuando el agua baje, comenzará la tarea de reconstrucción, que estimó tomará más de un año. El director de la FEMA fue más lejos y pronosticó que llevará varios "años".

Entre el 1 de junio y el domingo pasado, Houston recibió 117 centímetros de lluvia, lo mismo que normalmente recibe en un año.

En la costa texana se concentra casi un tercio de la refinación de petróleo de Estados Unidos y el golfo de México representa 20% de la producción del país.

El paso de Harvey provocó la suspensión temporal de la producción, pero, según algunos analistas, las existencias de crudo alcanzan como para que el impacto en la industria sea de corta duración.

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AFP