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Donald Trump habla durante un baile inaugural de su presidencia, en la noche del viernes 20 de enero en Washington

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El presidente Donald Trump imprimió este lunes un cambio al tradicional rumbo de Estados Unidos hacia el libre comercio al romper con el tratado TPP, pero se arriesga a dejarle el campo abierto a China.

Esta decisión era largamente esperada ya que, durante su campaña a la Casa Blanca, Trump fue incansable en su promesa de abolir ese acuerdo que elimina las barreras comerciales entre Estados Unidos y 11 países de la región Asia-Pacifico con la deliberada exclusión de China.

"El TPP es un acuerdo horrible. No nos trae más que problemas", sostuvo muchas veces sobre ese tratado, concertado en 2015 por su antecesor Barack Obama y cuya ratificación estaba pendiente en el Congreso.

El Acuerdo Transpacífico (TPP) sería la mayor zona de libre comercio del mundo y reúne a 12 países que concentran casi el 40% del comercio planetario: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam.

Elegido con la promesa de devolver a los estadounidenses empleos perdidos por la globalización, Trump ya había anunciado el domingo que renegociará con Canadá y México el tratado de libre norteamericano de libre comercio TLCAN, al que acusa de la desindustrialización de Estados Unidos.

Gobiernos republicanos y demócratas defendieron desde siempre el libre comercio, por lo que las nuevas orientaciones de Trump implican un radical cambio de rumbo para la mayor economía mundial.

"Esto es simbólico", dijo ante la prensa el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer. "Se abre una nueva era que favorecerá a los trabajadores estadounidenses antes que cualquier otra cosa", añadió.

Según Edward Alden, experto del instituto Council on Foreign Relations, ahora el TPP está "muerto" y el gobierno deberá negociar acuerdos bilaterales de menor amplitud.

"El problema con los acuerdos multilaterales que a menudo terminan en el denominador común más pequeño", dijo.

- EL TPP amenazado -

Otra víctima de la ofensiva proteccionista de Trump, podría sería ser el tratado de libre comercio TTIP que desde 2013 negocian Estados Unidos y la Unión Europea.

Fuerte crítico de la construcción europea, Trump parece estar totalmente desinteresado en ese tratado y no oculta que quiere un acuerdo bilateral con Gran Bretaña para que el Brexit sea un "éxito".

Una señal de ese interés es que la primera ministra británica Theresa May lo visitará el viernes en la Casa Blanca y será la primera jefa de gobierno que recibirá Trump.

- China al acecho -

Abandonar el TPP implica algunos riesgos para Estados Unidos. Varios expertos, e incluso dentro del propio campo de Trump, dicen que Washington pierde un contrapeso a la creciente influencia china en Asia.

La decisión de Trump "ofrece a China la oportunidad de reescribir las reglas económicas en detrimento de los trabajadores estadounidenses", dijo el senador republicano John McCain .

El abandono puro y simple del TPP "consolidará el estatus de China como único actor dominante en el comercio de Asia", dijo, de su lado, Alden a la AFP.

Segunda potencia económica mundial a la que Trump acusa de prácticas comerciales desleales y amenaza con aplicarle represalias, China podría tentarse por llenar el vacío que deja Estados Unidos.

Desde que Trump ganó las elecciones en noviembre, el presidente chino Xi Jinping se presenta es como el campeón del libre comercio y ha propuesto un par de tratados multilaterales.

"Es crucial que Estados Unidos no ceda a China el liderazgo económico mundial", dijo a la AFP Jake Colvin, de la asociación empresarial National Foreign Trade Council.

Al interior de Estados Unidos, la ruptura del TPP puede cambiar las normas del juego político en Washington.

La decisión de Trump descoloca a legisladores republicanos y a hombres de negocios que han hecho del libre comercio un dogma.

En contrapartida, sindicatos y organizaciones ambientalistas, que el domingo marcharon contra Trump, pueden quedar satisfechos.

Empero la organización Oxfam minimizó el alcance de la decisión pues sostuvo que el TPP ya estaba condenado políticamente.

Según Oxfam, la masiva presencia de "millonarios y multimillonarios" en el gobierno de Trump seguramente se reflejará en acuerdos comerciales que "reforzarán a los más ricos".

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AFP