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Una bomba Massive Ordnance Air Blast, el 11 de marzo de 2003 en la base aérea Eglin en Estados Unidos

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Estados Unidos utilizó este jueves en Afganistán su artefacto no nuclear más potente, conocido como la "madre de todas las bombas", contra un complejo de túneles bajo control del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

"Estoy totalmente orgulloso de nuestros militares. Fue un nuevo éxito", dijo el presidente Donald Trump a la prensa.

"Les di carta blanca.(...) Francamente, es por eso que tienen tantos éxitos en los últimos tiempos. Si comparan lo sucedido en las últimas ocho semanas con los últimos ocho años, verán que hay una enorme diferencia", agregó.

La bomba "hizo impacto contra un complejo de cavernas" y túneles excavados en el distrito de Achin, en la provincia oriental de Nangarhar, dijo el portavoz del Pentágono, Adam Stump.

Fue el primer uso en combate de este tipo de armamento, mejor conocido por su apodo la "madre de todas las bombas", un juego de palabras en inglés de la sigla MOAB. El artefacto explosivo fue lanzado desde un avión desde gran altitud.

Este artefacto tiene formalmente la denominación GBU-43/B, pesa poco más de nueve toneladas y fue desarrollada por el Laboratorio de Investigaciones de la Fuerza Aérea estadounidense.

"Es la bomba no nuclear más potente jamás usada en combate", dijo el portavoz de la Fuerza Aérea, el coronel Pat Ryder.

El gobernador del distrito afgano de Achin, Esmail Shinwari, explicó a la oficina local de la AFP que la bomba cayó en una zona llamada Momand Dara.

"Esa explosión fue la mayor que he visto en toda mi vida. Enormes columnas de fuego se tragaron toda el área", afirmó.

"Duras pérdidas fueron infligidas al enemigo", destacó en Facebook Shahhussain Murtazawi, un portavoz de la presidencia afgana.

El capitán de navío Bill Salvin, vocero de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, señaló que "no tiene ninguna razón para pensar" que haya habido civiles presentes en el momento de la explosión.

"El blanco fue elegido para asegurar el máximo impacto contra el EI evitando víctimas civiles", añadió, e indicó que una evaluación de los efectos de la bomba estaba en marcha.

En el Pentágono, el general John Nicholson, jefe de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, afirmó que la gigantesca bomba es "la munición adecuada para reducir los obstáculos y mantener el impulso de nuestra ofensiva" contra las fuerzas del EI y Jorasán.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, aseguró de su lado que "era necesario quitarles el espacio operacional, y lo hemos hecho".

- Expansión en Afganistán -

De acuerdo a Hans Kristensen, experto de la Federación de Científicos estadounidenses especializados en la vigilancia del arsenal militar del país, esta bomba tiene una potencia equivalente a alrededor de 1/30 de la más pequeña bomba nuclear estadounidense actual, la B61-12.

Hasta este jueves, había estallado solamente en ensayos realizados por la Fuerza Aérea en 2003.

El pasado fin de semana un soldado estadounidense había resultado muerto en combates en la provincia de Nangarhar, en el este de Afganistán.

El EI, que actúa principalmente en Irak y Siria, comenzó en años recientes a expandirse por Afganistán, donde logró atraer a numerosos seguidores de los grupos talibanes en la región, así como islamistas de origen uzbeko.

Militares de la OTAN estiman que a inicios de 2016 el EI entrenaba unos 3.000 combatientes en Afganistán, aunque actualmente ese número parece haber disminuido a un nivel entre 600 y 800 hombres en armas.

Según la Fuerza Aérea estadounidense, cuando la "madre de todas las bombas" fue experimentada, en una base en el estado de Florida, generó una columna de humo y polvo que podía avistarse a 32 kilómetros de distancia.

Estados Unidos desplegó a unos 8.400 soldados en Afganistán, que forman, asesoran y apoyan a las fuerzas nacionales en sus combates contra los talibanes y el EI.

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