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El presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, en Italia, en 2017. EEUU y Japón reafirmaron este lunes la unidad de ambos países ante "la creciente amenaza" que supone Corea del Norte

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Estados Unidos y Japón están unidos en su esfuerzo por tomar medidas drásticas contra "la creciente amenaza" que supone Corea del Norte, decidido a desarrollar su programa nuclear, informó la Casa Blanca la noche del domingo.

Durante una conversación por teléfono, el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, "reafirmaron que la alianza Estados Unidos-Japón está preparada para defender y responder a cualquier amenaza o acción que tome Corea del Norte", explicó la Casa Blanca en un comunicado.

Ambos declararon además su "unidad con respecto a aumentar la presión sobre el régimen para cambiar este peligroso camino".

En otra llamada telefónica con el presidente chino, Xi Jinping, Trump "elevó la creciente amenaza que supone el programa nuclear y balístico de Corea del Norte", señaló el Gobierno estadounidense.

"Ambos líderes reafirmaron su compromiso para desnuclearizar la península coreana", subrayó.

La Casa Blanca no mencionó, sin embargo, si Trump y Xi hablaron de una isla controlada por Pekín en el mar de China Meridional, a pesar de que la conversación tuvo lugar pocas horas después de que Washington enviara un destructor lanzamisiles a la zona.

China calificó la presencia del buque de guerra estadounidense como "una seria provocación política y militar".

El 'USS Stethem' se acercó a menos de 12 millas náuticas de la isla Tritón, situada en el archipiélago de las islas Paracel, un territorio que también reivindican Taiwán y Vietnam, dijo a la AFP un funcionario estadounidense.

El Gobierno de EEUU ha manifestado públicamente su hartazgo con el líder norcoreano, Kim Jong-Un, que en los últimos meses ha ordenado el ensayo de vario misiles en contra de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Trump había depositado sus esperanzas en que Pekín presionara a Pyongyang, en aras de su relación bilateral, pero la semana pasada declaró que los esfuerzos chinos han sido en vano.

El presidente estadounidense ha optado por pedir sanciones contra el hermético régimen, en lugar de tratar de establecer conversaciones mediante los canales diplomáticos.

El viernes pidió "una respuesta firme" a las acciones de Corea del Norte durante una reunión con el presidente surcoreano, Moon Jae-In, en la Casa Blanca, pero ambos líderes no lograron trazar una estrategia conjunta.

"La paciencia estratégica con el régimen de Corea del Norte fracasó. Ha fracasado durante muchos años. Francamente, la paciencia se ha acabado", declaró.

La presión estadounidense se ha acentuado después de que Pyongyang liberara hace unas semanas en estado de coma al estudiante Otto Warmbier, que fue arrestado hace 18 meses. El joven murió pocos días después de regresar a su país.

AFP