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Niños jugando cerca de munición en la ciudada cristiana de Sadad, el 14 de noviembre de 2015

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Las transferencias irresponsables de armas realizadas hacia Irak son el origen del temible arsenal utilizado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), subraya Amnistía Internacional en un informe publicado este martes que reclama controles más estrictos.

"El inmenso y variado armamento que utiliza el grupo armado ilustra hasta qué punto alimenta las atrocidades a gran escala el comercio irresponsable de armas", afirma Patrick Wilcken, investigador de Amnistía.

"Una mala regulación sumada a una falta de vigilancia de los enormes flujos de armas en Irak desde hace décadas han sido un filón para EI y los restantes grupos armados, que han tenido un acceso sin precedentes a la potencia de fuego", estimó.

Las armas fabricadas en el extranjero requisadas por EI cuando se apoderó de la ciudad de Mosul en junio de 2014 fueron empleadas para conquistar otros territorios y cometer crímenes contra los civiles, destaca el informe.

La organización yihadista también recuperó importantes cantidades de armas cuando se hizo con el control en Irak de bases militares y policiales en Faluya, Saqlawiya y Ramadi (oeste), Tikrit (norte), así como en Siria.

Las operaciones lanzadas por las fuerzas gubernamentales para reconquistar Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar, están siendo contrarrestadas por el "centenar largo de vehículos blindados de combate, incluyendo tanques" recuperados por EI, indica Amnistía.

EI reparte las armas requisadas en diferentes frentes: armas conseguidas en Mosul fueron utilizadas al cabo de dos semanas a 500 km de allí, en el norte de Siria.

- 'Señal de alarma' -

EI utiliza armas y municiones provenientes al menos de 25 países, buena parte de Rusia como el fusil de asalto kalachnikov.

Como armas pequeñas, los yihadistas combaten con fusiles Tabuk de fabricación iraquí, Bushmaster E2S de fabricación estadounidense, CQ chino, G36 alemán o FAL belga.

Las reservas de armas del ejército iraquí aumentaron durante la guerra Irán-Irak (1980-1988), que el informe describe como "un momento álgido para el desarrollo del mercado global de armas modernas".

Irak se vio inundada de armas asimismo tras la invasión de 2003 liderada por Estados Unidos, y el flujo de arnas continuó con los acuerdos suscritos después de la retirada estadounidense en 2011.

Amnistía subraya que los países exportadores -incluyendo los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU- eran muy conscientes de los riegos de la transferencia de armas en Irak, donde la corrupción es endémica y los mecanismos de control muy débiles.

"Las consecuencias, en Irak y en la región colindante, de la proliferación de armas y abusos han destruido las vidas y subsistencia de millones de personas y representan una amenaza permanente", afirma Wilcken. "Las consecuencia de las transferencias irresponsables de armas en Irak y en Siria y su recuperación por EI deben ser una señal de alarma para los exportadores de armas a través del mundo".

Amnistía reclama un embargo total de los suministros de armas a las fuerzas gubernamentales sirias, y una regla sobre la "presunción de rechazo" de exportación de armas a Irak que supedite las transferencias a unas evaluaciones estrictas.

La oenegé pide también la ratificación del Tratado sobre Transferencias de Armas (TTA) por los países aún no lo han hecho, como Estados Unidos, Rusia y China.

AFP