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Vista aérea tomada el 21 de junio de 2017 y proporcionada por el Comando de Operación Conjunta iraquí, según se informa, muestra la destrucción dentro de la mezquita de Nuri de Mosul.

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El grupo Estado Islámico (EI) hizo explotar este miércoles la mezquita Al Nuri y su minarete inclinado, ícono del casco antiguo de Mosul donde el líder de los yihadistas radicales Abu Bakr Al Baghdadi se había proclamado "califa" en 2014.

El comandante de las fuerzas iraquíes respaldadas por la coalición internacional, general Abdulamir Yarallah, dijo que mientras sus tropas avanzaban hacia la ciudad vieja, "tras haber llegado a 50 metros de la mezquita Al Nuri, Dáesh [acrónimo árabe de EI] cometió un nuevo crimen histórico al hacer explotar la mezquita de Al Nuri y la 'hadba'", el famoso minarete inclinado.

El grupo EI reaccionó rápidamente a través de su agencia de propaganda Amaq y acusó a la aviación estadounidense de haber destruido los dos monumentos con un bombardeo.

Al frente de una coalición internacional, Estados Unidos respalda a las fuerzas iraquíes en su lucha contra el grupo yihadista radical.

Según el primer ministro iraquí Haider Al Abadi, la voladura es "una admisión oficial de derrota".

Fue precisamente en esa mezquita que en julio de 2014 Abu Bakr Al Baghdadi había proclamado ante el mundo su "califato" sobre los territorios conquistados por sus combatientes en Irak y Siria. Aquella fue la única aparición en público conocida del jefe del EI.

El territorio controlado por el EI no ha cesado de reducirse estos dos últimos años, a medida que avanzaban las ofensivas lanzadas en su contra por un mosaico de fuerzas regionales, respaldadas por la coalición que lidera Estados Unidos.

La destrucción de la mezquita se produce en la cuarta jornada de la ofensiva de las Fuerzas Armadas iraquíes en la ciudad vieja de Mosul, donde los yihadistas están atrincherados y oponen una fuerte resistencia.

"La batalla de Mosul no ha terminado aún", advirtió la coalición, mientras cientos de yihadistas seguían atrincherados en la ciudad vieja junto a unos 100.000 civiles.

Rodeada por murallas del siglo XI que fueron destruidas en el siglo pasado, junto a las márgenes del Tigris en su sector oriental, el casco antiguo de Mosul constituye el corazón de la segunda ciudad iraquí, que durante varios siglos fue un importante cruce de rutas comerciales entre India, Persia y el Mediterráneo.

- Torre de Pisa iraquí -

El minarete inclinado, apodado "la torre de Pisa iraquí" y que los habitantes de Mosul llaman Al Hadba ("la jorobada"), era uno de los pocos vestigios del edificio original. Terminado de construir en 1172 y decorado con motivos geométricos formados con ladrillos, era un emblema de la ciudad, que figuraba por ejemplo en los billetes de 10.000 dinares iraquíes, antes de convertirse en símbolo del EI cuando los yihadistas plantaron su bandera negra en su cúspide a 45 metros del altura.

Tras tomar el control de Mosul hace tres años, el EI impuso su versión fundamentalista de la ley islámica (sharia) y destruyó varios monumentos históricos, entre ellos el principal museo de la ciudad y varios mausoleos.

El minarete inclinado, al que consideraba como una perversión del Islam, también estaba en su mira, pero la población local había hasta entonces impedido su destrucción.

- Civiles atrapados -

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) afirmó que prevé un importante flujo de desplazados del casco antiguo de Mosul a medida que las fuerzas iraquíes prosiguen su ofensiva.

"Un cierto número de civiles siguen atrapados en la ciudad vieja y son principalmente utilizados como escudos humanos", declaró el martes el representante de ACNUR en Irak, Bruno Geddo, en una entrevista a la AFP.

"Nadie conoce su número preciso, pero podrían ser unos 100.000, tal vez más", agregó.

Por su parte, la ONG Human Rights Watch (HRW) acusó a las autoridades kurdas de retrasar la huida de miles de civiles iraquíes que intentan abandonar las zonas bajo control yihadista.

AFP