Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Memorial es la última organización de defensa de los derechos humanos que mantiene una presencia visible en Chechenia y crítica con Kadirov, un acto de desafío que el líder considera inaceptable, señala Igor Kalyapin, del Comité Contra la Tortura

(afp_tickers)

Un ataque incendiario a la sede de la oenegé Memorial, defensora de los derechos humanos en Rusia, es el último intento de las autoridades chechenas de acallar a los disidentes mientras crece la influencia del líder Ramzán Kadirov, según activistas y analistas.

Se ha vuelto "prácticamente imposible" que los defensores de los derechos humanos lleven a cabo su trabajo en la región, dijo a la AFP Oleg Orlov, miembro de Memorial.

La sede del grupo en Ingusetia, fronteriza con Chechenia, fue incendiada el miércoles, días después de que el líder de la rama chechena de la organización, Oyub Titiev, fuera detenido acusado de narcotráfico, el 9 de enero.

El viernes, la policía chechena hizo una redada en la oficina por tercera vez en una semana.

Activistas de Memorial y de otras asociaciones que trabajan en la región dicen que estos hechos forman parte de la batalla que libra desde hace casi 10 años Kadirov, hombre fuerte de Chechenia, contra los defensores de los derechos humanos en su intento de construir un Estado "totalitario" dentro de Rusia.

Memorial es la última organización de defensa de los derechos humanos que mantiene una presencia visible en Chechenia -de mayoría musulmana- y crítica con Kadirov, un acto de desafío que el líder considera inaceptable, señala Igor Kalyapin, presidente del grupo Comité Contra la Tortura.

Kalyapin acusó a Kadirov de "intentar construir un sistema totalitario ideal en Chechenia, que esté basado no solo en el miedo sino en un amor verdadero". "Quiere que todo el mundo lo vea como el mandatario indiscutible", dijo el activista a la AFP.

"Si alguien habla mal de él en Chechenia, para él es como si alguien hubiera desvalijado su casa", apunta.

Kadirov la tomó este semana con los activistas, advirtiendo: "Deberían saberlo: su trabajo en nuestra república no se consentirá".

- "Terrorismo de Estado" -

Las organizaciones de derechos humanos han ido reduciendo significativamente su presencia en Chechenia desde que la antecesora de Titiev, Natalia Estemirova, fue secuestrada y asesinada en 2009.

Las oficinas del Comité de Kalyapin en Chechenia e Ingusetia fueron incendiadas y hubo redadas en varias ocasiones entre 2014 y 2016 y sus empleados atacados.

"Ninguno de estos casos criminales se investigó", asegura Kalyapin.

Aunque esos ataques parecen ser llevados a cabo por turbas enfurecidas, los activistas señalan que en realidad es Kadirov quien los planifica.

La organización de Kalyapin ya no tiene una oficina en Chechenia, en parte porque el número de chechenos que buscan ayuda se hundió.

"Los chechenos pensaron: '¿Para qué recurrir a esta gente si ni siquiera pueden protegerse a sí mismos?'", apunta Kalyapin.

A lo que Orlov, de Memorial, añade: "Que la gente esté tan asustada, que tenga miedo de proteger sus derechos, es un tipo de terrorismo de Estado".

- Lista negra -

El mes pasado, Estados Unidos puso a Kadirov en una lista negra de "grandes violadores de derechos humanos en Rusia".

Para el líder checheno, Memorial podría estar detrás de esta inscripción, como sugirió en diciembre uno de sus aliados más cercanos.

"No es difícil adivinar en qué consejos se basaron las autoridades estadounidenses para sancionar a nuestro líder", dijo el presidente del Parlamento checheno, Magomed Daudov, quien señaló a los "pseudotrabajadores de derechos humanos en varios 'comités' y 'centros'".

"Creo que es hora de [...] aislar a nuestros enemigos de la sociedad sana", añadió Daudov, citado por la agencia de noticias chechena Grozny Inform. Titiev fue detenido dos semanas después.

Los activistas han acusado a las fuerzas de Kadirov de perpetrar graves abusos contra presuntos yihadistas y sus familiares, críticos, homosexuales y consumidores de drogas.

A pesar de los escándalos, su popularidad aumentó, mientras que su influencia se extendió más allá de Chechenia y cada vez más en Oriente Medio.

Según una encuesta de mayo de 2017 de la estatal VTsIOM, 77% de los rusos consideran que las actividades de Kadirov son al menos parcialmente benéficas.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes









swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP