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Douglas Carswell, único diputado del UKIP, pronuncia un discurso el 28 de febrero de 2015 en Margate, en la conferencia de primavera del partido eurófobo y antinmigración británico

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El único diputado del partido eurófobo y antinmigración británico UKIP, Douglas Carswell, anunció este sábado en su blog que abandona la formación política y legislará en lo sucesivo como independiente.

"Voy a ser simplemente un diputado para Clacton, como independiente. Dejaré el UKIP de manera amistosa, alegre y sabiendo que hemos ganado", escribió en un mensaje titulado "Misión cumplida -¡Gracias al UKIP!".

Nueve meses después de la votación a favor del Brexit y cuando el UKIP (United Kingdom Independent Party) debiera estar en plena celebración, la formación no logra hallar su razón de ser y está marcada por divisiones internas.

Dirigiéndose a los miembros del partido, Douglas Carswell escribió en su blog que "como muchos de ustedes, me uní al UKIP porque quería desesperadamente que dejáramos la UE. Ahora que estamos seguros de que eso ocurrirá, decidí salirme del UKIP".

A finales de febrero, el todopoderoso exdirigente del partido, Nigel Farage, acusaba Douglas Carswell de estar "devorado por la envidia y obsesionado por la voluntad de hacerle daño", en el diario Daily Telegraph. Y le pedía que dejara el partido.

Este sábado, Farage reaccionó afirmando que "Carswell saltó antes de ser empujado" fuera del partido. "Nunca fue de UKIP y buscó debilitarnos. Debió haberse ido hacía tiempo", agregó.

Todo esto ocurre a cuatro días de que la primera ministra Theresa May inicie de manera oficial el Brexit.

- Objetivo logrado -

La querella entre ambos, alimentada por filtraciones en la prensa y tuits sarcásticos, podía hacer pensar en una disputa escolar, salvo que revelaba las divisiones que afectan a un partido en plena crisis existencial.

Vencedor de las elecciones europeas en 2014, el UKIP, convertido luego en la tercera fuerza política del país en las legislativas de 2015, con el 13% de las votos, conoció la consagración en el referéndum del 23 de junio de 2016, cuando el 52% de los británicos votó a favor de la salida de la UE.

Pero desde junio, en vez de beneficiarse del Brexit, el partido se ha visto marcado por la renuncia súbita de su nueva jefa y luego por una pelea entre eurodiputados en el Parlamento de Estrasburgo.

Sin su carismático jefe Nigel Farage, que se fue a Estados Unidos a apoyar Donald Trump, el UKIP, que cuenta con 20 diputados europeos, no logra distinguirse cuando el Gobierno conservador y su línea de Brexit "duro" ocupa sus terrenos ideológicos.

Con carencia de objetivos, el UKIP contaba con una victoria en la legislativa parcial de Stoke-on-Trent (centro) a finales de febrero para resarcirse y envió a su nuevo líder, Paul Nuttall, para tratar de quitarle la circunscripción a los laboristas.

Pero resultó un fracaso contundente y desencadenó nuevas guerras personales, esta vez entre Paul Nuttall y el millonario Arron Banks, principal donante del partido. Tras la salida de Carswell, el millionario Banks lanzó un 'smiley' en su cuenta de Twitter.

Para Nuttall, la salida de Carswell da al partido "la oportunidad de dejar atrás el conflicto interno más destructor del año pasado".

En su mensaje, Carswell rindió homenaje a los éxitos del partido y afirmó que, aunque no pudo capitalizar su popularidad para hacer entrar varios diputados en Westminster, "logramos el objetivo que nos fijamos y al hacerlo hemos cambiado para mejor el curso de la historia de nuestro país".

AFP