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Comienza el recuento sobre el 'brexit' el 23 de junio de 2016 en Belfast

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El 'brexit' echó sal en las heridas de la capital de Irlanda del Norte, donde la división entre católicos y protestantes y el recuerdo de tres décadas de violencia siguen muy presentes.

Muchos nacionalistas, que apoyan una Irlanda unida y que no se sienten británicos, están preocupados por la posibilidad de que la crisis abierta por el referéndum en Reino Unido acabe desembocando en un retorno al control directo de Londres, sin el contrapeso que representaba Bruselas.

"Definitivamente ahora votaría por una Irlanda unida porque somos parte de la Unión Europea y nadie confía en un Gobierno inglés", explicó Marion Connolly, de 25 años.

Gran Bretaña votó en un 52% a un 48% a favor de abandonar la Unión Europea e Irlanda del Norte votó en un 56% por quedarse y en un 44% por abandonarla.

El pueblo escocés votó un 62% por la UE, un 38% en contra. Escocia votó por quedarse en Reino Unido en un referéndum de independencia en 2014.

Su primer ministra, Nicola Sturgeon, advirtió este domingo de que "Reino Unido por el que Escocia votó ya no existe".

El partido nacionalista irlandés en Úlster, el Sinn Fein, dijo pocas horas después del referéndum británico del jueves que el 'brexit' justificaba un referéndum para que Irlanda del Norte se una a la República de Irlanda.

El partido comparte el poder en el Úlster en virtud de los acuerdos de 1998, que pusieron fin al conflicto que mató a 3.500 personas.

Voces del bando por la permanencia en la UE advirtieron antes del referéndum británico de que abandonar el bloque crearía inestabilidad en la provincia.

- ¿Visado para el zoo? -

Sean McIlreavy, de 60 años, un nacionalista que asiste a las víctimas del conflicto, está preocupado por el futuro de muchos de los proyectos en los que colabora.

"Los grupos comunitarios dependen totalmente de los fondos de la UE y no me imagino un Gobierno conservador británico obsesionado con la austeridad continuando dándonos dinero", explica, sentado en un café y disfrutando de un raro momento de sol. "Son tiempos preocupantes", opina.

Gabriel Fields, de 42 años, que trabaja en el sector financiero, está inquieto por el impacto económico del voto. "Siempre hemos estado en la periferia de Europa -dice- pero ahora estamos en la periferia de un país que está en la periferia de Europa".

A Charlie Thompson, un guía turístico de 19 años, le preocupa que tras un 'brexit' se impongan barreras para restringir la inmigración, lo que tendría un efecto negativo en la libertad de movimientos entre el Úlster e Irlanda.

"¿Qué pasa si quiero ir al zoo de Dublín a pasar el día, voy a necesitar un visado?", se preguntó. "La respuesta es que nadie lo sabe o lo puede decir en estos momentos", afirma.

- 'Controlados por Alemania' -

Chloe Reeves, de 17 años, probritánica, declara que es demasiado joven para votar, pero que de haber podido, habría elegido irse de la UE.

La economía norirlandesa sufrirá inicialmente, pero eso es secundario cuando se trata de la soberanía. "Una Irlanda reunificada no sucederá nunca. Somos parte de Reino Unido y así nos quedaremos. Por el momento, estamos controlados por Alemania", sentencia.

"Ganamos la Segunda Guerra Mundial, esta situación no tiene sentido", añade.

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AFP