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Imagen tomada el 22 de octubre de 2015 en Hong Kong que muestra los rascacielos de dicha ciudad

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Los precios del sector inmobiliario de Hong Kong se han más que duplicado en los últimos seis años, alentados por tipos de interés muy bajos, pero un alza de las tasas estadounidenses podría cambiarlo todo.

El esperado aumento de los tipos de la Reserva Federal estadounidense (Fed) también reavivó el debate sobre la idoneidad de mantener la indexación del dólar de Hong Kong al billete verde, mientras la antigua colonia británica estrecha sus vínculos con Pekín.

Tras la crisis financiera internacional de 2008, la Fed bajó sus tipos de interés a un nivel cercano a cero, una política que redujo el coste del endeudamiento a largo plazo para los consumidores.

Como la región semiautónoma china depende de la política monetaria de Estados Unidos, los tipos de interés de Hong Kong también son bajos.

El número de préstamos inmobiliarios, a menudo con tipo de interés variable, se disparó y el precio del metro cuadrado se volvió prohibitivo: un piso de 40 metros cuadrados cuesta de media más de 750.000 dólares estadounidenses (unos 665.000 euros), según cifras oficiales.

Antes de finales de 2015 o en 2016, la Fed podría modificar su política monetaria expansiva y acabar, por tanto, con los préstamos baratos en Hong Kong.

"Cuando comience el ciclo y bajen los precios, los prestatarios se verán asfixiados. En ese momento, el consumo será el primero en sufrir", explica el analista Buggle Lau.

La agencia de correduría CLSA predice una caída de los precios inmobiliarios del 17% de aquí a 2017. Otros analistas vaticinan un desplome de hasta el 30%.

Los propietarios podrían sufrir las consecuencias del alza de los tipos y de la depreciación de su inversión.

- Tema espinoso -

El gobierno hongkonés reguló las condiciones de préstamo y, por ello, los analistas consideran que no volverá a desencadenarse una oleada de suspensión de pagos como la que se produjo en 2003, a raíz de la epidemia mortífera del virus del SRAG (síndrome respiratorio agudo grave).

Pero quienes deben reembolsar cuantiosos préstamos están preocupados.

Como Angus Chow, un trabajador social de 29 años, que obtuvo un préstamo del 90% de los 4,5 millones de dólares de Hong Kong (unos 580.000 dólares estadounidenses) que le costó su piso de tres habitaciones.

"Eso mermará nuestros ingresos. Cuando compramos en 2013 para fundar una familia, no nos imaginábamos que el contexto cambiaría tan pronto", lamenta.

Su esposa y él dedican cada mes unos 16.000 dólares de Hong Kong (2.065 dólares de EEUU), un cuarto de sus ingresos conjuntos, en reembolsar su préstamo hipotecario. Una subida de un punto porcentual en los tipos de interés supondría un gasto adicional de 2.000 dólares hongkoneses.

Las autoridades locales afrontan, una vez más, la cuestión de la indexación al dólar estadounidense, que se remonta a 1983.

En aquella época, el objetivo era garantizar cierta estabilidad mientras Londres y Pekín llevaban a cabo inciertas negociaciones sobre el regreso de la colonia en el seno de China.

La decisión fue un acierto y, aunque varias economías asiáticas tuvieron que abandonar la indexación de sus monedas al dólar durante la crisis financiera de finales de los años 1990, no fue el caso de Hong Kong.

Pero, desde entonces, China se ha transformado en un gigante económico y muchos creen que una indexación al yuán chino sería más beneficiosa para el territorio.

El economista británico John Greenwood opina, por su parte, que Hong Kong no debe desvincularse del dólar estadounidense, que sigue siendo la principal divisa en los intercambios internacionales.

AFP