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La comisaría de policía en la calle Goutte d'Or, en el norte de París, donde el 7 de enero de 2016 unos agentes abatieron a un hombre que intentó perpetrar un ataque

(afp_tickers)

El hombre abatido el jueves a tiros ante una comisaría de París tras querer cometer un atentado ha sido reconocido por allegados, es tunecino y se llama Tarek Belgacem, informaron este viernes fuentes cercanas a la investigación.

El hombre atacó con un hacha y un falso cinturón de explosivos a los guardias apostados a la entrada de la comisaría, justo en el primer aniversario de los atentados yihadistas contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo.

Las huellas dactilares corresponden a las de un hombre detenido en 2013 por un caso de robo en el sur de Francia que dijo a la policía llamarse Sallah Alí, haber nacido en 1995 en Casablanca (Marruecos) y residido en Alemania e Italia.

Pero la reivindicación manuscrita que llevaba encima el jueves, en la que figura una bandera dibujada del grupo yihadista Estado Islámico (EI), está firmada con otro nombre. Además, en ella "dice ser tunecino y no marroquí", había informado horas antes el fiscal de París, François Molins.

"No estoy seguro en absoluto de que la identidad que él dio sea real (...) No está fichado con ese nombre por los servicios de inteligencia", explicó Molins, quien dijo que se debería "determinar la identidad" y analizar "un teléfono encontrado y dotado de una tarjeta alemana", agregó.

Armado con un cuchillo de carnicero y un falso cinturón de explosivos, el agresor se presentó el jueves por la mañana en una comisaría de un barrio popular del norte de París, enarboló el arma y gritó "¡Alá es el más grande!". Los agentes abrieron fuego contra él y lo mataron.

El ataque ocurrió el día en que se cumplía un año del atentado yihadista que diezmó la redacción del semanario satírico Charlie Hebdo.

En su reivindicación en árabe, el hombre declaraba su lealtad a Abú Bakr Al Bagdadi, el líder del EI, según una fuente cercana a la investigación, que quedó a cargo de la fiscalía antiterrorista. En ese papel, explicaba su acto como una venganza por los "ataques a Siria", según la misma fuente.

- "Ningún vínculo" con la radicalización violenta -

Sin embargo, "lo que aparece muy claramente en lo que se conoce de esa persona" es que "no tiene ningún vínculo con la radicalización violenta", afirmó el jueves la ministra francesa de Justicia, Christiane Taubira.

El fiscal Molins señaló, por su parte, el carácter "multiforme" de la amenaza, con "actos organizados con logística y coordinación importantes" y al mismo tiempo "gente que pasa a la acción de manera aislada, con fondo de desequilibrio psíquico o simplemente porque quieren aplicar la consigna de asesinato permanente".

La comisaría atacada se encuentra en el barrio popular de la Goutte d'Or, sector multiétnico del norte de París, en el distrito 18. Este sector, al igual que el barrio de negocios de La Defensa, fue mencionado como blanco potencial de los yihadistas que cometieron los atentados del 13 de noviembre contra el Estadio de Francia, restaurantes del este de la capital y la sala de espectáculos Bataclan. Esos atentados, los peores sufridos por Francia, se saldaron con 130 muertos y cientos de heridos.

El jueves por la mañana, François Hollande había hablado de la necesidad de reforzar aún más las medidas de seguridad ante la amenaza de atentados yihadistas. "La gravedad de la amenaza exige aumentar aún más" la seguridad, dijo en su discurso de Año Nuevo a las fuerzas de seguridad del Estado.

Los atentados de noviembre de 2015 llevaron a François Hollande a decretar el estado de emergencia.

El presidente confirmó el jueves que se está preparando un nuevo proyecto de ley para reforzar la seguridad. Entre las medidas incluidas en ese texto, mencionó la flexibilización de las normas que enmarcan los controles de identidad, los registros de personas y vehículos y los registros, así como el arresto domiciliario para los jóvenes radicalizados que regresen de Siria y de Irak.

El 7 de enero de 2015, los hermanos Cherif y Said Kouachi mataron a 12 personas en la redacción Charlie Hebdo. En los días siguientes, Amédy Coulibaly, vinculado con ellos, asesinó a una agente de la policía e hizo una toma de rehenes en un supermercado kósher, en el que mató a cuatro personas. Entre las 17 víctimas mortales de esos atentados, figuran tres policías.

Esta semana, Hollande inauguró tres placas en memoria de las víctimas y una cuarta se desvelará el sábado. Las conmemoraciones terminarán el domingo con una manifestación organizada en la plaza de la República.

Por otra parte, la justicia francesa condenó este viernes a seis y diez años de prisión respectivamente a dos yihadistas franceses que viajaron a Siria, uno de los cuales volvió después de seis meses.

El tribunal correccional de París condenó a una pena de seis años de cárcel a Zakaria Chadili, de 28 años, que pasó seis meses en Siria en 2014 con un grupo afiliado a Al Qaida.

El tribunal condenó en rebeldía a Ziyeid Suied, de 22 años, que viajó a Siria al mismo tiempo de Chadili, pero que permaneció en ese país y forma parte de la organización Estado Islámico. Según las últimas informaciones, trabajaba para el EI como "policía" y participaba al reclutamiento de yihadistas extranjeros.

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AFP