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Un hombre turco lee el periódico con un titular en alemán que significa 'Nosotros lloramos' frente a la Mezquita Azul, cerca del lugar del atentado, en el barrio turístico de Sultanahmet, el 13 de enero de 2016 en Estambul

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El atentado de Estambul es otro duro golpe para el turismo turco, víctima ya de la reticencia en 2015 de los turistas europeos hacia los países musulmanes y también de la crisis con Rusia, de donde vienen gran parte de sus visitantes.

Tres meses después del ataque que causó 103 muertos durante una manifestación prokurda en Ankara, este atentado suicida atribuido a los yihadistas, que provocó la muerte de diez turistas alemanes, tenía como objetivo deliberado el turismo, sector clave de la economía del país, que en 2014 era aún el sexto destino mundial.

Unos 36,8 millones de turistas extranjeros viajaron a Turquía en 2014, en primer lugar alemanes, seguidos de rusos y británicos. Pero las cosas empezaron a ir mal en 2015, cuando Turquía sufrió, como los demás países musulmanes, la deserción de los europeos, tras sangrientos atentados en Egipto y Túnez.

"En la mente del turista occidental, está claro que los ataques potenciales por grupos islamistas en un país son asociados a un peligro en toda la región. Y los atentados en Túnez y Egipto, añadidos a los ataques en territorio turco y a la proximidad con Siria, han tenido un efecto perjudicial para los flujos turísticos hacia este país", dijo a la AFP Kinda Chebib, analista del gabinete international Euromonitor.

Del lado de los turistas rusos -4,4 millones visitaron Turquía en 2014- la devaluación rusa frenó en gran medida los viajes. A ello se añadió a finales de 2015 la crisis diplomática provocada por la destrucción de un cazabombardero ruso por la aviación turca en la frontera con Siria, el 24 de noviembre. Como represalia, Moscú desaconsejó a sus ciudadanos viajar a Turquía.

Aún no se conocen las cifras del turismo en Turquía en 2015, ni su volumen de negocios, pero Kinda Chebib indica que "tras haber llegado a los 35.000 millones de dólares en 2014, los beneficios obtenidos del turismo en el tercer trimestre de 2015 han bajado en un 4,4%".

- Destino cercano de playa -

Pero el impacto a corto plazo sobre las reservas será muy claro tras este atentado, en especial en estas próximas semanas y meses para Estambul, que es un destino de fin de semana en temporada baja.

"Queda por saber cuál será el impacto para las reservas de verano en las estaciones balnearias turcas, que siguen siendo uno de los destinos cercanos de playa para los europeos" afirma Jean-Pierre Mas, presidente del sindicato francés de agencias de viaje.

"Este atentado es un golpe para Turquía, y viene a sumarse al hecho de que la política del presidente Tayyip Erdogan crea una verdadera confusión y contribuye a descalificar al país" asegura por su lado Jean-Pierre Nadir, presidente del sitio internet Easyvoyage.

En sus catálogos para este verano, muchos operadores turísticos ya han reducido la parte de los países musulmanes, como el francés Marmara, cuyas propuestas para Turquía, Túnez y Marruecos sólo representan el 20% de la oferta total, contra 45% un año antes.

En diez años, entre las "Primaveras árabes" y los atentados de ahora, los operadores turísticos franceses estiman haber perdido un total de 750.000 clientes para Medio Oriente y África del Norte.

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AFP