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Personal de seguridad en la entrada del Banco Central en Sao Paulo el 7 de marzo de 2012

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El Banco Central de Brasil (BCB) podría recortar el miércoles su tasa de interés en al menos 0,50 puntos porcentuales, según proyecciones del mercado, en el tercer mes de baja consecutiva tras un extenso ciclo sin cambios mientras la economía del gigante sigue sin reactivarse.

De confirmarse esa estimación, la tasa de referencia Selic quedaría en 13,25%, un nivel aún considerado alto por los sectores productivos en momentos en que la inflación está cediendo.

En la reunión del Comité de Política Monetaria del BCB que se inicia este martes y culminará al cierre de los mercados el miércoles "habrá un corte de 0,5 puntos porcentuales y no de 0,75 como estiman algunos", dijo a la AFP el analista Ignacio Crespo, de Guide Investimentos en Sao Paulo.

"Los últimos datos económicos fueron bastante débiles y la inflación sigue cayendo, por lo que tiene sentido acelerar el ritmo de baja, pero no tanto", consideró el experto.

Una encuesta realizada por el diario económico Valor en la primera semana del año mostró que 32 de 38 especialistas apostaron por una baja de medio punto y siete por una de 0,75. No obstante, en los últimos días crecieron las expectativas de que podría llegar a ese nivel mayor de recorte.

El BCB dio por terminado en noviembre pasado un ciclo de congelamiento de la tasa que la mantuvo en 14,25% durante casi cuatro años, con una reducción de 0,25 puntos que repitió al mes siguiente.

Para Crespo, el Comité de Política Monetaria (Copom) iniciará 2017 con una política más agresiva de flexibilización, pero no como para llevarla al 13%.

"Un recorte mayor implicaría que el BCB ve que el problema fiscal, que es el gran problema de Brasil, y las reformas estructurales que están tramitando en el Congreso están muy bien encaminados y no creo que ese sea el caso", dijo.

El gobierno de Michel Temer consiguió que el parlamento aprobara un congelamiento del gasto público por hasta dos décadas -solo actualizado por la inflación del ejercicio anterior- y envió una propuesta de enmienda constitucional para endurecer las condiciones de jubilación. Tiene además en carpeta una reforma del mercado laboral.

Pero la crisis política que llevó a la destitución de la expresidenta izquierdista Dilma Rousseff el año pasado y encaramó al conservador Temer, hasta entonces su vicepresidente, aún es fuente de grandes incertidumbres.

Margarida Gutierrez, economista de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, cree que la desaceleración de la inflación (acumuló 6,99% a doce meses en noviembre) y la baja actividad dan "espacio" para recortes, aunque sin perder de vista los interrogantes que hay sobre la economía estadounidense tras el ascenso de Donald Trump.

"El BCB va a ser más agresivo este año para que sirva de estímulo a la recuperación de la economía brasileña (...). El único factor de presión visible sería una desvalorización del tipo de cambio motivado por Estados Unidos, el efecto Trump, una valorización del dólar y una caída de las otras monedas", apuntó.

El último sondeo del BCB en el mercado proyectó que la tasa de interés cerrará 2017 en 10,25%.

Brasil atraviesa su mayor recesión en un siglo. En 2015 su PIB se contrajo 3,8% y en 2016 proyecta una nueva caída de 3,5%. Con más de 12 millones de desempleados y un enorme déficit fiscal, la primera economía latinoamericana no da señales de reactivación.

AFP