Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un hombre leyendo un periódico en Barcelona el 21 de diciembre de 2015, al día siguiente de las elecciones generales en España

(afp_tickers)

El Banco de España elevó ligeramente este martes sus previsiones de crecimiento para la economía española, a 3,2% del PIB en 2015 y 2,8% para 2016, dos días después de unas elecciones legislativas que abrieron un periodo de incertidumbre política.

Sus últimas previsiones vaticinaban en septiembre un aumento del Producto Interno Bruto (PIB) de 3,1% en 2015 y 2,7% en 2016. Por su parte el gobierno saliente, presidido por el conservador Mariano Rajoy, espera un crecimiento de 3,3% este año y de 3% el próximo.

"La evolución de la actividad en el último trimestre del año está siendo ligeramente más favorable de lo anticipado en septiembre, lo que ha conducido a una revisión al alza (de una décima) de la tasa estimada de crecimiento medio anual del PIB en 2015, hasta el 3,2%", escribió el banco central en su informe trimestral.

La institución estima en 0,8% del PIB el crecimiento en el cuarto trimestre de este año, igual al registrado en el anterior. En el primer y segundo trimestres había sido de 0,9% y 1% respectivamente.

"La modesta desaceleración del producto observada en la segunda mitad del año, en todo caso, no altera el escenario central de mantenimiento de un crecimiento sostenido del PIB a lo largo de los próximos trimestres", consideró.

Y estima que el "comportamiento dinámico de la actividad" se mantendrá el próximo año, "aunque su ritmo de avance sería algo inferior al observado en trimestres recientes". Así, "estima que el crecimiento medio anual del PIB en 2016 podría alcanzar el 2,8%", subraya.

El Partido Popular de Rajoy perdió la mayoría parlamentaria en los comicios del domingo. El mandatario propuso un "proceso de diálogo" a otros partidos para intentar formar gobierno, abriendo la puerta a arduas negociaciones.

Rajoy había centrado su campaña electoral en la reactivación económica, iniciada a finales de 2014 tras cinco años de recesión o crecimiento nulo.

AFP