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El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Peter Praet, el 15 de febrero de 2012 en la sede del organismo en Fráncfort

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El Banco Central Europeo (BCE) lleva a cabo una reflexión "sin tabúes" para enfrentar la tendencia crónica a la baja de la inflación, afirmó el economista jefe de la institución, Peter Praet.

"No hay tabúes", declaró Praet, en una entrevista con AFP en su oficina de la sede del BCE en Fráncfort. "Reflexionamos tanto sobre el nivel de los tipos de interés a corto plazo como sobre nuestro programa de compras de activos, que impacta sobre los tipos a largo plazo", agregó el funcionario belga, uno de los seis miembros del directorio del BCE.

El presidente del BCE, Mario Draghi, ya anunció el jueves pasado que la entidad emisora "reexaminará" en diciembre su política monetaria. El anuncio alivió a los mercados, preocupados por una inflación que sigue empecinadamente baja y que incluso pasó a terreno negativo en septiembre (-0,1%), lejos del nivel cercano al 2% que, según el BCE, aseguraría un crecimiento económico equilibrado. "Haremos nuestra evaluación en diciembre, a la luz de las nuevas proyecciones económicas" trimestrales, refrendó Praet.

El Consejo de Gobernadores del BCE "está decidido a sacar todas las conclusiones de su evaluación sobre la orientación de la política monetaria. El presidente [Mario Draghi] pidió a los equipos que reexaminen los instrumentos disponibles y que lleven a cabo una reflexión en profundidad y con una visión de 360 grados", indicó.

- ¿Tasas de depósitos más negativas?

El BCE apuntala la economía de la zona euro con gigantescos préstamos de interés casi nulo a los bancos y con un vasto programa de compra de deuda pública y privada (de "flexibilización cuantitativa" o QE, por sus siglas en inglés), de 60.000 millones de euros al mes, inicialmente previsto hasta septiembre de 2016.

Pero Draghi ya se dijo dispuesto a "flexibilizar" ese programa, aumentando los montos de compra de activos o prolongando su duración.

El BCE también mantiene desde septiembre de 2014 su tasa de referencia en 0,05%, su mínimo histórico.

Entre las medidas posibles figura una nueva baja de la tasa de depósito a 24 horas que el BCE ofrece a los bancos. Esa tasa ya es negativa (-0,20%) y un nuevo recorte podría incitar a los bancos a poner en circulación ese dinero, en lugar de dejarlo dormir en las arcas del BCE.

Pero al sector bancario podrían disgustarle esas tentativas de forzarlo a asumir mayores riesgos, admite Praet. "Estamos analizando nuestra propia experiencia en ese campo y observamos las experiencias de otros países", afirma.

Suiza y Suecia ya practican tasas de depósito negativas y "el pacto sobre la economía es positivo", recalca. "Los bancos sienten un impacto negativo en sus márgenes utilitarias, pero se benefician del impacto positivo [de esa situación] sobre la economía en general", asegura.

- "Pesimismo rampante" -

El BCE manifiesta preocupación por el vigor y la persistencia de los factores que deprimen los precios, como la caída de la cotización del petróleo o la desaceleración de China.

Pero cuando se le pregunta si la política actual contra la inflación sigue siendo eficaz, Praet responde: "En materia de crédito, sí; en materia de condiciones de financiación, sí; en materia económica, sí. Pero la transmisión de la dinámica de precios es más lenta, sobre todo en un contexto de baja de los precios del petróleo".

Según Praet, "el riesgo de deflación es ínfimo, pero el riesgo de estancamiento en un régimen de crecimiento y de inflación demasiado bajos es muy real" y se ve agravado por "un pesimismo rampante en lo que hace a las inversiones".

Para contrarrestar esa tendencia, el miembro del directorio del BCE llama a los gobiernos de la zona euro a acelerar las reformas. "Comprometerse con las reformas estructurales es una necesidad", argumenta.

AFP