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El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, habla durante una rueda de prensa tras una reunión del Consejo de Gobierno, en Frankfurt, el 3 de diciembre de 2015

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El Banco Central Europeo reforzó este jueves su arsenal para estimular la economía de la zona euro y relanzar la inflación, bajando ligeramente sus tipos de interés y ampliando su programa de compra masiva de deuda.

La institución de Fráncfort rebajó de -0,2% a -0,3% la tasa de depósitos con la que remunera el dinero a los bancos pero decidió mantener su principal tasa en 0,05%, su mínimo histórico.

Sobre todo decidió reforzar su programa de compra de deuda, extendiéndolo hasta 2017 y ampliando el tipo de activos de deuda que podrá comprar, indicó su presidente Mario Draghi.

Este programa, llamado "QE", lanzado en marzo, se extenderá hasta marzo de 2017, indicó Draghi, lo que supone que el BCE inyectará en la economía un mínimo de 1,5 billones de euros, y ampliará además sus compras a otros tipos de deuda emitida por regiones o administraciones locales.

La decisión de rebajar la tasa de depósitos, que se aplica a los bancos que depositan su exceso de liquidez en el BCE durante 24 horas, significa que los bancos tendrán que pagar 30 céntimos por cada 100 euros que depositen en el BCE, una manera de empujarlos a prestar esos dineros a los particulares y relanzar el consumo y la inversión.

Las bolsas cayeron, el euro subió fuertemente, en la medida que los inversionistas consideraron los anuncios de la BCE muy tímidos con relación a lo esperado. En París, el CAC 40 terminó en baja de 3,58%, como el Dax en Fráncfort y Londres perdió 2,27%.

La decisión de inundar de liquidez el mercado y de bajar las tasas convierte en poco atractivas las inversiones en euros, lo que tiene consecuencias sobre el valor de la moneda única.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) saludó el anuncio del BCE, pero pidió a la institución estar lista para utilizar "todos los instrumentos" para contrarrestar los crecientes riesgos para la recuperación.

"El BCE debe seguir demostrando enérgicamente su determinación de tomar medidas y utilizar todos los instrumentos a su disposición hasta que se logre su objetivo de estabilidad en los precios", dijo el portavoz del FMI Gerry Rice en una conferencia de prensa en Washington.

"Si esto no es suficiente, podemos seguir", prometió Draghi. "Seguiremos recalibrando más y más, si las condiciones externas ponen en peligro nuestro objetivo" de una inflación por debajo de 2%.

"El BCE no logró cumplir las esperanzas que había suscitado", dijo Jonathan Loynes, un analista de Capital Economics. Antes del anuncio, Johannes Gareis, de Natixis, había advertido que "el mercado espera una acción fuerte".

"Estamos haciendo más porque funciona, no porque sea un fracaso", aseguró por su parte Mario Draghi en una rueda de prensa poco después de anunciar la ampliación del programa.

Hasta ahora, el BCE compraba cada mes deuda por valor de 60.000 millones de euros, un programa que iba a durar hasta septiembre de 2016 por un total de 1,14 billones de euros.

Incluso si el BCE toma medidas agresivas, "el volumen que puede comprar es limitado y tiene un máximo definido por los tipos de interés", recuerda Ulrich Leuchtmann, de Commerzbank.

Draghi aseguró que el BCE está dispuesto a "calibrar" su política si aumenta el riesgo. Draghi también indicó que una "amplia mayoría" de los miembros del consejo de gobernadores del BCE es favorable a la medida, aunque no hubo unanimidad.

Por otra parte el BCE aumentó ligeramente sus previsiones de crecimiento del PIB en la zona euro para 2015 y 2017 pero las rebajó para los precios, que registran una espiral deflacionista.

La inflación en la zona euro, afectada por la caída de los precios del petróleo, estuvo estancada hasta noviembre, cuando fue de 0,1%, muy lejos sin embargo del objetivo del BCE de mantenerla a un nivel cercano al 2%.

Pocos antes del anuncio de las decisiones del BCE, los mercados financieros se vieron perturbados por una información errónea del Financial Times, que aseguró que las tasas seguirían sin cambios.

AFP