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El BCE replica a Estados Unidos pero no impide que se dispare el euro

El presidente del BCE, Mario Draghi, en una conferencia de prensa el 25 de enero de 2018 en Fráncfort, Alemania

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El presidente del Banco central europeo (BCE) criticó el jueves las inusuales declaraciones de la administración estadounidense en favor de un dólar débil, pero no impidió que el euro se disparara ni que cayeran las bolsas europeas.

Mario Draghi, en alusión transparente al secretario de Estado estadounidense del Tesoro, Steven Mnuchin, autor del elogio de un "dólar débil", criticó "la comunicación" de esta "persona".

"No es conforme con los términos acordados" desde "hace décadas" entre socios internacionales para referirse a tipos de cambio de las divisas, fustigó el presidente del BCE.

Con ello, Draghi se refería a los compromisos multilaterales de no manipular los cambios entre divisas, según un acuerdo suscrito en octubre pasado en el seno del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El miércoles, en el Foro económico de Davos, Mnuchin dijo con inhabitual crudeza que un "dólar más débil" era "bueno" para Estados Unidos porque favorece "el comercio y las oportunidades" de negocio.

Esta declaración, que rompe con décadas de discurso estadounidense elogiando un "dólar fuerte", hizo caer de inmediato al dólar e impulsó al euro a su máximo nivel en más de tres años (hasta más de 1,25 dólares este jueves, récord desde diciembre de 2014).

"La reciente volatilidad del tipo de cambio es una fuente de incertidumbres que debe ser vigilada por sus eventuales implicaciones en la estabilidad de los precios a medio plazo", dijo Draghi en rueda de prensa en Fráncfort.

Al mismo tiempo, tras este cruce de declaraciones, las bolsas cayeron.

"Mario Draghi ha hecho que los mercados se muevan. Pero no, sin duda, en la dirección deseada" comentó Cartsen Brzeski, economista de ING.

- Inflación morosa -

En lo que respecta al vínculo entre tipo de cambio e inflación, Draghi aludía al hecho de que la fortaleza de la moneda única europea reduce los precios de las importaciones y frena por tanto la inflación en la zona euro, que sigue lejos del "ligeramente inferior" al 2% deseado por el BCE.

Por otro lado, el BCE anunció este jueves que mantiene sin cambios sus principales tasas de interés, en su mínimo histórico, y confirmó su amplio programa de compras de deuda al menos hasta septiembre, a un ritmo reducido de mitad respecto al año pasado.

El BCE mantuvo en cero su tasa de interés principal, de referencia para el crédito en la zona euro, mientras que la tasa de depósitos seguirá con un interés negativo de -0,40%.

"Hay muy pocas posibilidades de que los tipos de interés suban este año" 2018, aseguró Draghi en rueda de prensa. Esas tasas están en un mínimo histórico desde marzo de 2016.

Por otra parte, la institución con sede en Fráncfort confirmó su decisión tomada en octubre de limitar a partir de enero sus compras de deuda pública y privada, que pasarán de 60.000 millones de euros mensuales a 30.000 millones mensuales.

Este ritmo reducido de compra de deuda se mantendrá hasta septiembre de 2018 y luego podría continuar, según el BCE.

Pero "el BCE no ha aportado modificaciones significativas en su discurso de hoy, lo que parece haber decepcionado a los mercados (...)" comentó Frederik Ducrozet, economista de Pictet Wealth Management.

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