Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un cartel con el logo del grupo cervecero Anheuser-Busch (AB) InBev, en la localidad de Lovaina, Bélgica, el 25 de febrero de 2016

(afp_tickers)

Anheuser-Busch (AB) InBev, líder mundial de la cerveza que cerró a finales de 2016 su fusión con SABMiller, anunció este jueves una caída del 43% de su beneficio neto en 2016, hasta los 4.850 millones de dólares.

Esta caída se explica por "un aumento de los costes financieros netos" y "efectos de cambio desfavorables", explicó el grupo en un comunicado.

"Cuando no alcanzamos nuestros objetivos, asumimos la responsabilidad. Los resultados del ejercicio 2016 han sido decepcionantes, de modo que la mayoría de miembros del comité ejecutivo no recibirá ninguna prima este año", escribió el grupo en su comunicado.

Sin fijar objetivos precisos para 2017, AB InBev dice mirar "al futuro con confianza" gracias a la fusión con la cervecera británica SABMiller.

"Con nuestros nuevos colegas, nuestra ambición sigue siendo construir una empresa que dure no sólo 10 años sino al menos durante los 100 próximos años", subrayó.

El volumen de negocios aumentó por su parte un 4,4%, hasta los 45.517 millones de dólares en 2016. Y las ventas de sus tres marcas mundiales también aumentaron ese mismo año: Budweiser (+2,8%), Corona (+14,8%) y Stella Artois (+6,3%).

Respecto al Ebitda (Beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones), que sirve de referencia para las previsiones internas, se mantuvo estable (-0,1% interanual), en los 16.750 millones de dólares, debido a "un resultado muy flojo en Brasil en el segundo semestre".

En este país sudamericano, "los volúmenes de cerveza (...) se redujeron, los productos sufrieron y el coste de ventas aumentó en comparación [con el ejercicio anterior] por la devaluación del real brasileño", subraya el grupo.

No obstante, para AB InBev, la perspectiva en Brasil se mantiene "positiva", ya que considera "inevitable" períodos de "volatilidad" en "su senda de crecimiento a largo plazo", la cual debería verse impulsada por "una evolución demográfica favorable, la eliminación de las disparidades regionales en materia de ingresos per cápita y la demanda de productos innovadores".

AFP