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Un pasajero pasa al lado de la entrada a una plataforma de Southern Rail cerrada, en la estación de Clapham Junction en Londres, el 10 de enero de 2017

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A la huelga del metro de Londres que inauguró la semana, le siguieron este martes una huelga de los trenes que unen el sur de Inglaterra a la capital británica y del personal de cabina de British Airways.

La aerolínea ha tenido que cancelar 48 vuelos con origen en el aeropuerto londinense de Heathrow durante los dos días de huelga -martes y miércoles- pero aseguró que había conseguido reubicar a todos los pasajeros afectados.

El sindicato Unite convocó la huelga tras rechazar un acuerdo ofrecido por la aerolínea en diciembre que no solucionaba el problema de los "salarios de pobreza" del personal que ingresó después de 2010.

Entre tanto, los cientos de miles de pasajeros que cada día van a trabajar a la capital británica desde los suburbios del sur se vieron afectados por la huelga de la empresa ferroviaria Southern Rail, una más como protesta por el proyecto que propone que los conductores de trenes sean también los encargados de abrir y cerrar las puertas, una tarea para la que antes había un trabajador asignado.

Los empleados creen que tal medida pondría en peligro la seguridad de los pasajeros.

La huelga, que tiene el apoyo del líder del primer partido de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, se alargará hasta el miércoles y se reanudará el viernes. Además, hay planes para otros tres días de paro más adelante, este mismo mes.

AFP