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Unos miembros de los equipos de socorro buscan a supervivientes entre los restos del World Trade Center de Nueva York, el 13 de septiembre de 2001, dos días después del atentado del 11-S

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Uno de los autores de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Jaled Cheij Mohamed, afirmó en una carta al expresidente Barack Obama que los ataques, que dejaron unos 3.000 muertos, fueron resultado de la política exterior de Estados Unidos, responsable de matar a muchos inocentes.

Cheij Mohamed, cerebro autoproclamado de los atentados, comenzó a escribir la carta de 18 páginas en 2014, tras lo que fue enviada a la "cabeza de la serpiente, Barack Obama" y dirigida a la "nación de la opresión y la tiranía", informó a la AFP su abogado defensor, David Nevin, que proporcionó una copia.

Fechada el 8 de enero de 2015, la carta llegó a la Casa Blanca en los últimos días de la presidencia de Obama, según la prensa local, después de que un juzgado militar ordenara a la prisión de Guantánamo, donde está detenido Mohamed, que la entregara.

"No fuimos nosotros quienes iniciamos la guerra contra ustedes en septiembre de 2001, fueron ustedes y sus dictadores en nuestras tierras", escribe Cheij Mohamed.

Afirma que Dios estaba de lado de los piratas del aire de Al Qaida para cometer los atentados en Nueva York y Washington, durante la presidencia de George W. Bush.

"Alá nos ayudó ha realizarlos [los atentados] el 11 de septiembre, a destruir la economía capitalista, a tomarlos desprevenidos y a exhibir la hipocresía de sus argumentos de larga data sobre la democracia y la libertad", escribe el detenido, de origen paquistaní.

Enumerando una lista de "masacres brutales y salvajes" de Estados Unidos, desde Vietnam a las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, Cheij Mohamed evoca también la suerte de los palestinos y el apoyo estadounidense a Israel.

"Sus manos están teñidas de la sangre de nuestros hermanos y hermanas, de nuestros niños asesinados en [la Franja de] Gaza", afirma.

Cheij Mohamed, de 52 años, lleva 15 años detenido y podría ser condenado a la pena capital.

"Si su tribunal me condena a cadena perpetua, estaré feliz de estar solo en mi celda para adorar a Alá durante el resto de mi vida y arrepentirme delante de él de mis pecados y malas acciones", escribe Cheij Mohamed, quien fue sometido al 183 simulaciones de ahogamiento -'waterboarding' o 'submarino'- en marzo de 2003.

"Y si su tribunal me condena a muerte, seré todavía más feliz de ir al encuentro de Alá y los profetas y de ver a mis mejores amigos, a quienes mataron injustamente por todo el mundo, y de ver al jeque Osama Bin Laden", el fundador de Al Qaida, agregó.

AFP