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Dos policías patrullan por la calle Meir después de que un conductor tratara de irrumpir con su automóvil en esa arteria peatonal, el jueves 23 de marzo en la ciudad belga de Amberes

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La justicia belga inculpó este viernes por "intento de asesinato de carácter terrorista" al conductor detenido en Amberes tras haber irrumpido con su coche a toda velocidad en la principal arteria comercial de esa ciudad portuaria del norte de Bélgica.

"Mohamed R." fue inculpado por un juez de instrucción "por intento de asesinato de carácter terrorista, intento de agresión de carácter terrorista e infracción a la legislación sobre armas" y se encuentra en detención provisional, anunció la fiscalía federal belga.

Una fuente cercana al caso precisó a la AFP que "no está confirmado que se trate de un atentado terrorista", ya que sus explicaciones durante el interrogatorio "no tenían ningún sentido". Otra fuente explicó que se le imputó esos cargos por precaución.

El detenido, a quien el ministerio público identificó este viernes como un hombre de "nacionalidad tunecina" de 39 años, "vivía en su vehículo", por lo que "no tenía domicilio en Bélgica y, por lo tanto, ninguna garantía de que no huirá", precisó la fuente cercana al caso.

Las fuerzas de seguridad belgas lo habían detenido el jueves por "poner en peligro a peatones" circulando a "gran velocidad" por la calle Meir, la principal arteria comercial de Amberes, con armas blancas y un fusil en el maletero, había explicado la fiscalía federal.

Los efectivos de seguridad se desplegaron rápidamente en esta ciudad flamenca del norte de Bélgica, un día después de que un conductor armado matara a cuatro personas en Londres atropellándolas o acuchillándolas antes de morir abatido.

- Delitos comunes -

La fiscalía belga había identificado inicialmente al detenido como un hombre de nacionalidad francesa y residente en Francia, aunque finalmente precisó que se trata de un ciudadano tunecino, como fuentes de la policía francesa habían indicado la víspera.

El hombre, que tenía domicilio en Lens (norte de Francia), no estaba radicalizado, aunque contaba con infracciones por delitos comunes como conducir en estado de embriaguez y consumo de estupefacientes, declaró una fuente policial francesa a la AFP.

Según una fuente cercana a la investigación, el hombre se encontraba "bajo la influencia" de alguna substancia durante su detención, probablemente el alcohol, lo que impidió su interrogatorio inmediatamente.

El sospechoso "vivía en su vehículo, teniendo en cuenta el caos que descubrimos, entre Bélgica y Holanda, donde también fue controlado", según la fuente cercana al caso. En el maletero, las fuerzas de seguridad encontraron un bidón con una sustancia sin determinar, había indicado la fiscalía.

Los hechos, calificados por el primer ministro belga Charles Michel como un "incidente sospechoso", tuvieron lugar un día después del primer aniversario de los atentados yihadistas que dejaron 32 muertos en el metro y aeropuerto de Bruselas.

Desde los atentados yihadistas en París en noviembre de 2015 y en la capital belga en marzo de 2016, ambos revindicados por la organización Estado Islámico (EI), Bélgica se encuentra en un nivel de alerta terrorista 3 en una escala de 4.

Además, las operaciones y redadas policiales tienen lugar casi todas las semanas y los militares siguen patrullando las grandes ciudades del país, especialmente los lugares más sensibles.

Amberes, la segunda ciudad más grande Bélgica y segundo puerto europeo tras el holandés de Rotterdam, acoge una importante comunidad de origen extranjero y confesión musulmana, así como una importante comunidad judío ortodoxa, famosa por sus actividades en el sector del diamante.

AFP