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Unos palestinos lanzan piedras a las fuerzas de seguridad israelíes el 29 de octubre de 29 en la ciudad cisjordana de Hebrón

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Al menos siete palestinos acusados de haber atacado a soldados y a un civil israelíes fueron han sido abatidos en los últimos días cerca de la Tumba de los Patriarcas, en Hebrón, un lugar con alta carga nacional y religiosa para ambas partes.

Para los habitantes de la ciudad, este lugar sagrado -con una sinagoga de un lado y una mezquita del otro, ambas bajo fuerte custodia del ejército israelí- es un símbolo manifiesto de la ocupación israelí.

Los palestinos temen que la gestión del Templo situado en la Ciudad Vieja se aplique a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén este, otro lugar sagrado para musulmanes y judíos, pero donde en estos últimos no tienen el derecho a ir a rezar.

Hebrón fue durante mucho tiempo el centro comercial de la Cisjordania ocupada, pero la instalación de colonos israelíes tuvo un fuerte impacto en la ciudad donde, según la tradición, reposan Abraham, Sara y otras figuras bíblicas.

Actualmente, unos 500 colonos viven atrincherados y bajo protección militar en el centro de la ciudad, separada del resto por una zona de seguridad. En la calle de los Mártires, otrora bulliciosa, solamente se ven ahora tiendas cerradas.

En torno a este enclave, viven unos 200.000 palestinos.

Desde el desencadenamiento de una nueva espiral de violencia, el 1 de octubre, los enfrentamientos y los ataques se han vuelto cotidianos en el centro de la ciudad y las consultas de los habitantes a Médicos Sin Fronteras "se han quintuplicado". "Los niños sufren de enuresis nocturna y tienen miedo de salir de sus casas", indica esta ONG. En cuanto a los adultos, "muchos no consiguen comer ni dormir. Lloran de miedo y desesperación", agrega.

- "Tentativas de judaización" -

Los habitantes de Hebrón no vislumbran ninguna esperanza de mejoras.

A lo largo de décadas, la colonización avanzó, la Tumba de los Patriarcas -la Mezquita de Ibrahim para los musulmanes- se dividió en dos partes después de que un extremista judío abriera fuego matando a 29 musulmanes en 1994, las agresiones de los colones son frecuentes y los medios desplegados por las autoridades palestinas o por las fuerzas internacionales de interposición resultan ineficaces.

"Hebrón es el único lugar donde los colonos se han instalado en el centro de la ciudad", afirma Isa Amro, una figura de la lucha contra la colonización, para quien la actual ola de violencia es "la respuesta a las tentativas de judaización de la Ciudad Vieja, a las ejecuciones sumarias y a la cobertura del ejército a los atropellos cometidos por los colonos".

El ejército israelí, interrogado por la AFP. afirma que los soldados actuaron siempre "en situación de legítima defensa" en Hebrón. "Se han respetado las consignas de tiro", asegura un oficial, que destaca que la ciudad es a la vez "un lugar de tensiones permanentes por los factores religiosos" y el "centro más activo" del movimiento islamista Hamas en Cisjordania.

El 17 de octubre, tres jóvenes, entre ellos una adolescente de 16 años, fueron abatidos cerca de la Tumba de los Patriarcas. El ejército afirma que dos de ellos trataron de apuñalar a soldados, en tanto que el tercero murió tiroteado por un colono al que había intentado agredir.

Tres días después, un joven de 24 años, Udai Al Masalmeh, apuñala a un soldado antes de caer bajo las balas. "Una vez los israelíes le impidieron ingresar a la Explanada de las Mezquitas y, desde entonces, decidió convertirse en mártir. Durante una semana estuvo afilando su cuchillo", cuenta su viuda.

- "Si fuera tu hermana" -

El 25 de octubre, Dania Irshaid, una palestina de 17 años, fue abatida cerca de la Tumba de los Patriarcas. Las autoridades israelíes afirman que había tratado de apuñalar a un soldado, pero varios testigos sostienen que estaba mostrando su mochila escolar a los custodios cuando estos empezaron a dispararle.

Un estudiante de Hebrón, Raed Jaradat, de 22 años, divulga en Facebook la foto de la muchacha con su velo blanco ensangrentado y escribe: "Imagina si fuera tu hermana". Al día siguiente, trata de acuchillar a un soldado en un puesto de control a la entrada de la ciudad y cae a su vez bajo las balas.

Ese mismo día, Saad Al Atrash, de 20 años, muere cerca de la Tumba de los Patriarcas. Amnistía Internacional asegura, sin embargo, que el joven no representaba peligro alguno y denuncia réplicas "injustificadas" por parte del ejército israelí.

Y el jueves, los soldados mataron a otros dos palestinos tras sendos intentos de apuñalamientos, en ambos casos cerca de la Tumba de los Patriarcas.

Desde el inicio de esta ola de violencia, casi dos tercios de los atacantes palestinos procedían de la región de Hebrón.

Israel, en represalia, retiene los cuerpos de los atacantes y amenaza con destruir las casas de sus familias. Pero esos "castigos colectivos", según los familiares, no harán más que echar leña al fuego.

AFP